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El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival romance Capítulo 404

Cuando leyó el nombre en la lápida, los ojos de Adriana se abrieron de par en par.

Cristian Quintero.

¡El asesino de su padre y de su tío!

¡Esteban había ido a llevarle flores y a rendirle honores al asesino de su padre!

No visitó la tumba de su propio tío, el padre de Adriana, ¡pero sí la del asesino!

Adriana apretó los dientes. No entendía. ¿Por qué su primo le llevaría flores a ese hombre?

¿Por qué? ¡¿Por qué?!

Cristian había sido el chofer de la mansión Fajardo. Primero sirvió al abuelo y, tras su retiro, pasó a ser el chofer del padre y del tío de Adriana.

Llevaba más de diez años trabajando para la familia y los Fajardo lo trataban como a uno más de la casa. Pero nadie sabía que, al llegar a la mediana edad, Cristian había caído en el vicio del juego.

Las deudas de juego crecieron hasta volverse impagables, un pozo sin fondo.

Cristian eligió el camino equivocado.

La noche de la tragedia, el padre y el tío de Adriana acababan de salir de una cena de negocios. Cristian tenía la orden de recogerlos.

Como siempre, los ayudó a subir al asiento trasero y, aprovechando el momento, les sacó discretamente los celulares de los sacos.

Luego se sentó al volante y bloqueó los seguros sin decir nada.

Su plan era llevar el auto a una zona montañosa que ya tenía preparada, secuestrarlos y pedirle un rescate millonario al abuelo.

Pero en el camino, el padre de Adriana despertó de la borrachera. Notó que la ruta no era la correcta y cuestionó con voz grave a dónde los llevaba.

Cristian mostró su verdadera cara. Soltó una risa maníaca y amenazó a su padre exigiendo diez millones, o todos se irían al infierno.

Capítulo 404 1

Capítulo 404 2

Capítulo 404 3

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