Al salir, llamó a Hugo para explicarle la situación.
Hugo guardó silencio unos segundos y dijo:
—Seguro lo hizo a propósito.
Bianca soltó una risa amarga.
—Aunque así sea, ¿qué puedo hacer? Es el dueño, tiene derecho a decidirlo todo.
Dicho esto, consoló a Hugo:
—Coopera con él. Esperaré las buenas noticias de su triunfo.
Hugo suspiró:
—Todavía me consuelas tú a mí, cuando la que debería ser consolada eres tú. ¿Quieres que le diga a Mariano...?
—No, no le digas. Tiene cosas más importantes que atender.
Hugo refunfuñó:
—¿Qué cosa puede ser más importante que su novia?
Bianca sonrió.
—Ya lo sabrás después.
Tras colgar, Bianca empaquetó los archivos y se los envió a Esteban, luego condujo hasta las oficinas del Banco Ciudad Ámbar.
El gerente de proyecto del banco se quedó sorprendido; no esperaba que por un simple error viniera la subdirectora en persona.
Esto hizo que el gerente se sintiera un poco apenado.
—Subdirectora Guzmán, mire nada más, qué amable de su parte.
—Es mi deber —respondió Bianca.
Ya que la subdirectora del proveedor había ido personalmente, el gerente aprovechó para devolver el favor.
Así que, una vez resuelto el problema, discutieron los planes de cooperación para el próximo año y él tomó la iniciativa de presentarle al responsable de tecnología.
La charla fue tan amena que, para cuando Bianca salió, ya había oscurecido.
En ese momento, en su celular aparecieron varias notificaciones de noticias, todas relacionadas con una persona.
«¡El nuevo presidente de Código Quetzal lidera a su equipo y gana el segundo Concurso de Tecnología de Ciudad Ámbar! Todo lo que quieres saber sobre el guapo CEO está aquí».
Bianca se sorprendió un poco y entró a la nota.
¿Así que al final fue Esteban quien subió al escenario?
La noticia incluía un breve video donde se veía a Esteban en el estrado, radiante y tranquilo.
Solo que el contenido de su discurso era, palabra por palabra, el borrador que Bianca había escrito desvelándose toda la semana.
El artículo detallaba los antecedentes y el historial educativo de Esteban. El redactor había realzado intencionalmente su imagen, presentándolo como un heredero rico de tercera generación, guapo, capaz y accesible.
A diferencia de la discreción de Mariano, Esteban era mucho más mediático.
Primero fue una entrevista exclusiva con un periodista financiero, luego fue invitado como panelista en el programa de televisión más popular del momento.
Después, Esteban colaboró con influencers del mundo tech para grabar videos.
Así, Esteban reventó las redes y se volvió tendencia una y otra vez.
Por un tiempo, Código Quetzal y el Grupo Fajardo recibieron una atención sin precedentes.
Como consecuencia, las acciones del Grupo Fajardo subieron como la espuma.
Los accionistas del grupo no cabían de la felicidad y llamaron de inmediato a Orlando.
—Don Orlando, ese nieto suyo es tremendo. Apenas asumió el cargo y ya logró que las acciones del grupo suban cinco puntos en días consecutivos. ¡Es mucho más hábil que nosotros, viejos inútiles!
Orlando se quedó atónito al principio, luego respondió con modestia:
—No, no, al final es joven, todavía necesita que ustedes lo guíen.
Más tarde, al ver las noticias, Orlando se enteró de los logros de su nieto menor.
Entonces, suspiró con genuina satisfacción: ¡Su plan había sido el correcto!
El mayordomo sonrió mientras ayudaba al anciano.
—Últimamente no paran de llegar buenas noticias: el reporte financiero del grupo es brillante, su salud está cada vez mejor y el joven señor destaca en el mundo de la tecnología.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...