La cara de Alexis estaba muy pálida, pero no era una palidez normal; se acercaba a un gris cenizo.
Tenía las mejillas hundidas y los pómulos marcados, lo que le daba un aspecto muy lúgubre.
Norberto había escuchado por Nico que, tras los golpes consecutivos, la voluntad de Alexis estaba por los suelos. No se atrevía a salir de casa de día y solo salía de noche.
Como una rata de alcantarilla.
Además, ya no se cuidaba como antes; ahora le entraba al alcohol y al tabaco, y frecuentaba los antros con más intensidad que el propio Nico.
Parecía decidido a hundirse en una vida de excesos hasta morir.
Pero, ¿por qué estaba Alexis aquí?
¿Acaso quería volver con Bianca?
Norberto apretó los labios y arqueó una ceja, cuestionándolo en silencio.
Alexis soltó una bocanada de humo y preguntó con desdén:
—¿Qué? ¿Solo tú puedes venir y yo no? ¿Acaso este territorio es propiedad de la familia Gámez?
Echó un vistazo en la dirección por donde se había ido Bianca, retiró la mirada y se burló:
—Terminó con Mariano y prefiere tener una cita con un tipo común antes que contigo. Vaya que eres un fracasado.
Norberto soltó una risa de incredulidad y presionó la lengua contra su mejilla.
—Aun así, estoy mejor que tú. Le rogaste bajo la lluvia y ella ni siquiera te volteó a ver. Mírate nada más, pareces un fantasma. Aunque quisieras volver con ella, ni estando ciega se fijaría en ti.
—Tú… —Alexis, herido en su orgullo, apretó el volante con fuerza—. Al menos yo la tuve.
Norberto lo atacó sin piedad:
—Tú lo has dicho: la tuviste. El mejor ex es el que está muerto.
En ese momento, sonó el teléfono de Norberto.
Era Nico.
Norberto contestó y escuchó la voz risueña de Nico al otro lado:
—Norberto, me enteré de que regresaste. Vamos a juntarnos, hace mucho que no nos vemos, te extraño, carnal.
Norberto soltó una palabra: «Lárgate», y luego dijo:
—Mándame la hora y la ubicación.
—¡Arre! —Nico hizo una pausa y bajó la voz—. Oye, este… ¿le aviso a Alexis?
Norberto guardó silencio un momento.
—No hace falta.
Nico suspiró; era el resultado que esperaba, no le sorprendía.
Por culpa de Bianca, sus dos amigos de la infancia ya no podían volver a la cercanía de antes.
Pero al segundo siguiente, escuchó a Norberto decir:

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...