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El Día que Mi “Cojo” se Levantó romance Capítulo 13

Kiera reconoció la voz de Liliana y apenas entonces se dio cuenta de que los dos estaban ahí. Enzo nunca venía a estos eventos; si quería algo, mandaba a un asistente a pujar.

Esa noche, seguramente había ido para acompañar a Liliana.

Enzo habló sin emoción:

—Eso le gusta a Kiera. Escoge otra cosa.

—El diseño de “Corazón de Rosa” es único. Para mí, que me dedico a la joyería, me sirve muchísimo… de verdad lo necesito.

Liliana apoyó la mano con suavidad sobre la pierna de Enzo y le rogó:

—Mejor compremos otra joya todavía más bonita para Kiera, ¿sí?

Enzo ni alcanzó a contestar cuando la voz clara de Kiera sonó desde atrás.

—¡Tres millones!

Liliana bajó la mirada, con una expresión de decepción.

—Para Kiera, “Corazón de Rosa” es solo un broche bonito. Para mí, es una pieza de arte.

—Enzito, tú dijiste que lo que yo quisiera, me lo ibas a dar.

Enzo se recargó en el respaldo, impasible.

—Puja.

Kiera no era de joyas; seguro era un capricho del momento. Luego le compraba otra con una piedra más grande y ya.

En cambio Liliana sí sabía de gemas y, además, planeaba meterse de lleno al negocio de la joyería.

—¡Tres millones doscientos!

A Liliana se le notó el gusto; hasta alzó la voz.

—¡Tres millones quinientos!

Kiera levantó la paleta y subió la oferta con calma.

Total, el cargo saldría de la cuenta de Enzo; era dinero de los dos.

Si Liliana se atrevía a usar el dinero del matrimonio para competir, entonces ella no tenía por qué tentarse el corazón.

—¡Cuatro millones!

—¡Cuatro millones quinientos!

Ninguna cedía.

Tras varias rondas, Kiera lanzó:

—¡Diez millones!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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