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El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 982

Selena saludó con suma cortesía: —Señor Olmo, es un verdadero honor. He escuchado mucho sobre usted.

Rubén mantuvo su habitual porte de caballero, devolviéndole el saludo con una sonrisa igualmente diplomática: —El honor es mío.

Cristian tomó la iniciativa de presentarlos: —Ella es la doctora Villagra, trabaja en nuestro hospital. Fue quien se encargó de los exámenes de Marisa la última vez.

Al escuchar el nombre de Marisa, Rubén le dirigió a Selena una mirada mucho más atenta.

Claudio, por su parte, mantenía una actitud triunfante y miró de reojo a Cristian: —¿Y bien? ¿Vas a admitir tu derrota ahora o necesitas más pruebas?

El grupo avanzó hacia el interior de la galería de arte. Cristian, visiblemente picado en su orgullo, se giró hacia Rubén: —Yo mismo te di la invitación y te rogué que vinieras, pero te negaste. ¿Qué clase de brujería usó este idiota para traerte?

Rubén no dijo una palabra y, naturalmente, Claudio tampoco iba a revelar su secreto. Cristian se devanaba los sesos, pero por más que lo pensaba, no lograba entender cómo diablos Claudio había convencido al señor Olmo de asistir.

Selena observó la dinámica entre ellos y luego miró a Cristian con un toque de lástima, susurrándole al oído: —Vaya, no sabía que tenías un estatus tan bajo entre tus propios amigos...

Cristian se puso pálido del coraje: —No te equivoques, antes no era así.

Selena soltó una risita. Al mirarlo en ese momento, sintió que ya no encajaba con la imagen de donjuán frívolo que ella tenía de él; de hecho, le pareció un poco tierno.

Rubén, con su aguda percepción, captó de inmediato el intercambio de miradas entre ambos. Detuvo un poco el paso, los evaluó con la mirada y preguntó en un tono burlón: —Cristian, llevas bastante tiempo sin novia, ¿verdad? ¿Acaso estás esperando a alguien en especial?

El rostro de Cristian mostró la incomodidad de quien acaba de ser expuesto, un detalle que no pasó desapercibido para Selena.

Desde la perspectiva de la doctora, creyó que la incomodidad de Cristian se debía a que Rubén había descubierto que él estaba enamorado de su exesposa. De lo contrario, ¿por qué Rubén haría esa pregunta y por qué Cristian se pondría tan nervioso?

Al parecer, los sentimientos de Cristian por Marisa no eran ningún secreto en su círculo social.

Selena pensó que, habiendo sido colegas durante tanto tiempo, lo mínimo que podía hacer era lanzarle un salvavidas.

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