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EL HOMBRE MÁS PELIGROSO DORMÍA A MI LADO romance Capítulo 3

Pulso fuerte, energía vital rebosante, excelente condición física.

Una elección inmejorable.-

Un espécimen perfecto.

Por la mente de Sofía pasó rápidamente todo lo que sabía sobre Julián Serrano:

Julián Serrano, el nieto mayor de la rama principal de la familia Serrano, el indiscutible heredero original. Sin embargo, tras la muerte de sus padres en un accidente de auto hace tres años, cayó gravemente enfermo y su carácter se volvió excéntrico e impredecible.

La repentina aparición de un hijo ilegítimo terminó de arruinar su reputación. A pesar de ser considerado el hombre más apuesto de Ciudad del Río, ninguna mujer de buena familia quería casarse con él. Por eso seguía soltero hasta ahora.

"No hay problema".

Sofía soltó su muñeca y dijo: "Parece que ya podemos ir a buscar una habitación".

Al decir esto, bajó la cabeza ruborizada, como una flor tímida.

Julián guadró silencio.

La mujer que tenía enfrente poseía un rostro dócil y dulce, pero las palabras que salían de su boca eran sumamente directas y atrevidas.

¿Estaba jugando con el contraste?

Julián se quedó mirándola fijamente por dos segundos antes de beber en silencio el último trago de su café.

En la suite presidencial. El baño.

El sonido del agua resonaba. Sofía, que se había bañado primero, estaba sentada en silencio al borde de la cama, con los ojos bajos y una expresión inescrutable.

Lo que pensaba en ese momento era simple, pero a la vez complejo.

—Al diablo, que pase lo que tenga que pasar. ¡Ya no hay marcha atrás!

El agua dejó de correr.

Julián salió con el cabello ya seco y, al ver a la mujer completamente inmóvil recostada en la cama, sintió que el ambiente era un poco extraño.

Cualquiera que no supiera pensaría que había contratado algún tipo de servicio.

Sofía era, en efecto, tal como la describían los demás: callada, reservada y muy respetuosa de las reglas.

Pero, ¿una mujer verdaderamente conservadora se acercaría a él para ofrecerse, pidiéndole matrimonio y exigiendo 'probarlo' desde el primer momento?

Además, ella era la mujer de Javier. Las personas que comparten cama terminan pareciéndose.

Una mirada fría cruzó los atractivos ojos de Julián.

Estaba en su territorio, no temía que ella le tendiera una trampa, pero tratándose de alguien del entorno de su hermano, tenía que ser precavido.

Como Sofía no podía ver, era extremadamente sensible a los sonidos.

Al escuchar los pasos del hombre acercándose lentamente, y a pesar de haberse preparado mentalmente, las yemas de sus dedos se enfriaron y se encogieron instintivamente.

"No hay prisa por hacerlo".

La voz de Julián era baja y lánguida, tenía un tono muy cautivador.

La voz profunda volvió a sonar cerca de su oído: "¿Cómo se conocieron tú y Javier?"

Al escuchar la pregunta, Sofía supo de inmediato que Julián no confiaba en ella.

Era lógico; al fin y al cabo, la confianza se construye con el tiempo. De alguna manera, no eran muy distintos a dos extraños.

Dejó su copa y respondió con total seriedad: "Hace tres años ofendí a alguien y me tiraron en un bosque, envenenada. Según me dijeron, Javier pasaba por allí haciendo senderismo y me salvó".

Julián dio una calada a su cigarrillo. "¿Según te dijeron?"

"Sí. Cuando desperté, había perdido la memoria y no recordaba muy bien la escena. Además, quedé ciega".

Sofía tenía unos ojos profundos y expresivos, pero vacíos y sin brillo. Su larga cabellera oscura caía por su espalda, resaltando su rostro desprovisto de maquillaje, de una tez luminosa y radiante.

"Javier me lo contó así. Pero tengo mis dudas. Porque en estos tres años he notado que no le gustan las actividades al aire libre".

Sofía lo dijo con total tranquilidad.

La mirada de Julián recorrió el rostro de la chica, intentando descifrar si mentía.

Efectivamente, Javier no solía hacer ejercicio al aire libre. Ese era el detalle que le había generado sospechas y la razón de su pregunta.

No esperaba que Sofía, la principal implicada, también sospechara.

"Entonces, ¿por qué me elegiste a mí?", lanzó Julián su segunda pregunta.

Sofía lo 'miró'. "Necesito seguir viviendo en la familia Serrano por un tiempo más. La traición de Javier es intolerable; no puedo soportar vivir bajo el mismo techo que él, así que tenía que buscar otra opción. De los cinco nietos de los Serrano, al segundo no lo conozco, el cuarto está en el extranjero y el quinto es muy joven. Se mire por donde se mire, tú eres mi mejor opción, Julián. Y la única".

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