Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 695

Fabio descubrió que, mientras más dominante se mostraba, Vanesa parecía emocionarse más.

Era un mar de emociones difíciles de explicar.

Cuando Vanesa era llevada al límite de la locura por él, solía morderlo.

Con todas sus fuerzas.

A Fabio le dolía horrores, pero no la detenía.

Era como si él también perdiera completamente el control en medio de tanta pasión.

Hasta que todo el asunto se desbordó sin remedio.

Vanesa quedó exhausta, recargada sobre el pecho de Fabio.

Ambos estaban empapados en sudor.

A ella no le quedaba ni una gota de energía, mucho menos para seguir peleando con él.

—Pervertido —soltó Fabio, de repente.

Esa palabra hizo que Vanesa estallara por completo.

Sin fuerzas y sin poder ganarle discutiendo, simplemente le clavó los dientes en el hombro con fuerza.

—¡Vanesa, te lo estás buscando! —exclamó Fabio, mirándola con los dientes apretados.

Ser mordido en pleno clímax era parte de la pasión.

Pero que lo mordiera ahora, solo era una tortura.

Las manos de Fabio se cerraron con más fuerza y, de un rápido movimiento, la agarró por la cintura.

De repente, empezaron a forcejear de nuevo.

—¡Tú eres el puto pervertido, Fabio Serrano! —Vanesa no pudo contenerse, furiosa.

A Fabio le dio igual.

Justo en ese momento, el teléfono de Vanesa vibró.

Rompiendo de golpe la atmósfera tensa e íntima.

Ambos dirigieron la mirada a la pantalla.

Era una llamada de Paz.

Vanesa estaba tan cansada que no podía ni moverse.

Incluso sintió ganas de ignorar todo y dejarse llevar por el descaro.

Así que no contestó.

En cambio, Fabio soltó una risa seca, tomó el teléfono y contestó con total calma.

—Vane, ¿por qué no llegas? ¿Aún estás durmiendo? —se escuchó la voz emocionada de Paz.

De fondo, se oían los gritos y las risas del parque de diversiones.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ