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EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 808

Sus miradas se cruzaron.

A decir verdad, el agarre de Fabio le dolía un poco.

Pero comparado con la frustración que la consumía por dentro, el dolor físico era irrelevante.

Vanesa no dijo nada, solo lo sostuvo con la mirada.

Ni siquiera intentó zafarse, porque sabía que no podría hacerlo.

—¿Crees que estoy defendiendo a Giselle? —le preguntó Fabio en voz baja.

—¿Y no es así? —replicó Vanesa con frialdad.

Él la observó en silencio, aflojando ligeramente la presión de sus dedos ásperos contra la piel de ella.

Comenzó a acariciarle la barbilla con lentitud.

—Santiago no tiene la misma sangre que Giselle. Por eso no quiero que los crímenes de ella arruinen la vida del niño. Él es inocente —reveló Fabio, destapando por fin su mayor secreto.

Vanesa lo miró atónita, incapaz de procesar lo que acababa de escuchar.

—¿Cómo es eso posible? —preguntó sin pensar.

Hace años, todo el mundo sabía que Giselle había logrado asegurar su lugar en la cima y en la familia Serrano justamente porque había dado a luz a Santiago.

Si el niño no fuera un Serrano, la familia jamás lo habría aceptado.

Y Fabio no era el tipo de hombre que aceptaría criar a un hijo que no fuera suyo.

Ante esa revelación, la mente de Vanesa quedó en blanco.

—Santiago nació por maternidad subrogada. Giselle no lo llevó en su vientre —aclaró Fabio al notar su confusión.

—Sé lo del vientre de alquiler, pero... —murmuró Vanesa, con el ceño fruncido.

—¿Sabías que Giselle es infértil? —Fabio captó la vacilación en sus palabras.

Vanesa sintió una punzada de pánico, pero mantuvo su máscara de frialdad y seguridad.

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