Storm habló: "Señorita Arlet, tú y yo hemos trabajado juntos por mucho tiempo, conoces bien tanto mi capacidad como mi integridad, ¿verdad?"
Mientras escuchaba a Storm divagar, Arlet lo entendió todo, por lo que dijo: "Entonces no hay noticias, ¿verdad?"
Storm soltó una risa para luego decir: "Señorita Arlet, siempre eres muy astuta. No es que no pueda, es que los años han pasado y aquellos tiempos no eran como ahora, que hay cámaras por todos lados y los archivos están completos, haciendo que la investigación de información sea sencilla. En aquel entonces, muchos archivos se destruían después de cierto tiempo."
"Solo dime, ¿no hay nada?" Dijo Arlet y Storm le respondió: "Jaja, sí hay un poco. Encontré a la enfermera de aquel entonces, la investigué y no encontré problemas. Estoy esforzándome por avanzar en otras direcciones. En cuanto tenga alguna noticia, te lo haré saber inmediatamente."
"Pásame la información de esa enfermera." Pidió Arlet, a lo que Storm le contestó: "No hay problema."
Tras colgar, Arlet cerró los ojos, exhausta, cuando repentinamente la puerta del dormitorio se abrió de golpe y Rebeca entró sosteniendo a una Silvia visiblemente ebria.
"¿Estás aquí?" Habló Rebeca y le echó un vistazo a Arlet.
Silvia levantó la vista y entrecerrando los ojos hacia Arlet en la cama, dijo: "Escuché que tus padres vinieron hoy a la escuela para verte."
Arlet no respondió y al ver que ella la ignoraba, Silvia se enfureció aún más y comenzó a gritarle: "Algunas personas son muy astutas y maliciosas, como lo eres tú, que a pesar de ser una niña rica, insistes en decirle a la gente que eres huérfana, como si temieras que los demás se aprovechen de ti. Dice el refrán que, no hay dos sin tres. Ya sea el hermano o la hermana, siempre con una cara amargada, como si alguien les debiera dinero. No tienen ni un ápice de cortesía, no hay ni uno decente en toda la familia."
Viendo que Silvia se excedía cada vez más, Rebeca intentó detenerla jalando de su manga a la vez que le decía: "Estás borracha, deja de hablar."
"Pero yo quiero hablar. Si se atreven a hacerlo, ¿por qué temerían que se hable de ello? No soporto ver esa cara suya, pensando que son mejores que los demás solo porque tienen algo de dinero. Mirando a todos desde arriba, ese tipo de gente..."


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma