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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 134

Durante la cena, el ambiente fluyó de manera agradable.

La Sra. Arana charló animadamente con Felisa, quien escuchaba con una sonrisa amable y respondía con tacto.

De pronto, la voz serena de Yahir rompió la calidez del momento. "Comisionado, le pido que ponga especial atención en ese arresto".

La mesa se sumió en un silencio sepulcral.

El rostro de Marcos Arana se volvió serio de inmediato. "No se preocupe, Sr. Hernández. Estoy supervisando el caso personalmente. Le aseguro que atraparemos a los responsables en cuanto confirmemos las identidades".

"Bien. Cuanto más se alargue, más problemas habrá", sentenció Yahir, con una autoridad abrumadora.

"Sr. Hernández", se atrevió a preguntar el Comisionado, "¿qué relación tiene usted con la joven que hizo la denuncia?"

Era la primera vez que veía a Yahir intervenir en algo semejante.

"Es amiga de mi novia".

Marcos Arana se quedó perplejo.

Felisa intervino con una sonrisa educada. "Comisionado, mi mejor amiga terminó involucrada en ese asunto por accidente y está aterrada. La están buscando, temo mucho por su seguridad".

Marcos Arana, un zorro viejo en el mundo de las influencias, entendió al instante.

Que la amiga de la novia de Yahir lograra movilizarlo personalmente significaba que Felisa tenía un poder enorme sobre él.

"Descuide, señorita Valenzuela", respondió con firmeza. "Proteger a los ciudadanos es mi deber".

Felisa asintió con gratitud y levantó su copa.

"Gracias".

"Es mi trabajo". El Comisionado bebió de un trago, sintiéndose honrado.

Felisa no solía beber mucho, pero terminó tomando un par de copas de tequila durante la cena. Al finalizar, sentía la cabeza dando vueltas y sus pies parecían pisar algodón.

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