Entrar Via

ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 133

Al bajar del coche, Yahir ofreció su brazo.

Felisa lo tomó con naturalidad y elegancia.

En el interior, iluminado por luces deslumbrantes, los invitados ya estaban reunidos.

Nadie se había sentado aún; aguardaban en el patio central, envueltos en perfumes caros y telas finas.

"Sr. Hernández", exclamó el Comisionado Arana al verlo, apresurándose a recibirlo junto a su esposa.

"Sra. Arana, feliz cumpleaños", saludó Yahir con un leve asentimiento, entregando un elegante estuche.

La Sra. Arana lo recibió con ambas manos, sin poder ocultar su asombro y gratitud.

"¡Sr. Hernández, es usted demasiado amable! Su sola presencia ya es un inmenso honor, no tenía que molestarse".

El Comisionado Arana rió. "Es un detalle del Sr. Hernández, acéptelo con gusto".

Solo entonces la mujer lo guardó con cuidado.

"¿Y esta señorita?", preguntó el Comisionado Arana, observando a Felisa con curiosidad. En todos los años que conocía a Yahir, jamás lo había visto acompañado de una mujer.

"Es mi novia, Felisa Valenzuela", respondió Yahir con su voz profunda. "Felisa, ellos son el Comisionado Arana y su esposa".

La palabra "novia" resonó en la mente de Felisa como algo irreal.

¿La estaba reconociendo públicamente?

Ocultó su sorpresa y esbozó una sonrisa perfecta. "Un placer, Comisionado, Sra. Arana".

La actitud de Marcos Arana cambió al instante, volviéndose extremadamente cálido. "¡La señorita Valenzuela es deslumbrante! ¡Usted y el Sr. Hernández hacen una pareja perfecta!"

La Sra. Arana asintió encantada. "Ese vestido es exquisito. Es raro ver a alguien joven lucir algo tan elegante con tanta gracia".

Capítulo 133 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA