—¿Estás segura de que vas a regresar a casa esta mañana? —preguntó Grace con expresión triste. Todavía quería que Eli se quedara más tiempo, pero la chica había decidido regresar al dormitorio esa mañana.
—Sí —respondió Eli—. Tengo que trabajar en una tarea. Había decidido salir temprano porque aún tenía una clase a la que asistir esa tarde.
—Eli regresará la semana que viene —intervino Althea—. ¿Verdad?
Eli no supo qué decir, sobre todo cuando Naomi añadió:
—Tienes que regresar a casa, Eli. Recuerda que vamos a cenar juntas.
—Está bien —dijo Eli ante tanta insistencia.
Grace aplaudió contenta. Su cara ya no se veía triste. Josh, en cambio, había seguido disfrutando de su desayuno todo ese tiempo y no dijo nada sobre el regreso de Eli al dormitorio.
—Ah, el partido de Josh es dentro de tres semanas, ¿verdad? —preguntó Chris, que acababa de aparecer en el comedor—. Tengo que ajustar mi agenda para ir a verlo jugar.
—No tienes que venir, tío Chris —dijo Josh después de chasquear la lengua.
—¿Por qué? —preguntó Chris. Luego sacó la silla que estaba junto a Naomi. Se aseguró de que su esposa hubiera desayunado y le pidió disculpas por llegar tarde al comedor. Había tenido que atender algunos asuntos.
Naomi ya no se quejaba del poco tiempo libre que tenía Chris, pues su esposo estaba tan ocupado como Cale o Daven.
—Ven solo a la final —dijo Josh con despreocupación. Bebió un sorbo de jugo de naranja y añadió—: Mamá, ya terminé de desayunar.
—Gracias. Tus desayunos siempre son deliciosos —le dijo tras acercarse enseguida a Althea y darle un beso rápido en la mejilla.
—¿Ya te vas? —Althea parpadeó, incrédula, porque Josh parecía tener mucha prisa por ir a la universidad.
—Sí. —Josh tomó su bolso.
—¿Con Eli?
—No hace falta —intervino Eli—. Voy a regresar con el señor Hank.
—Ella es la que no quiere ir conmigo.
Naomi se dio una palmada en la frente y suspiró.
—Eli, deberías ir con Josh. Y tú, Josh, llévala hasta el dormitorio y asegúrate de que nadie la moleste.
La manera de hablar de Naomi se parecía mucho a la de Althea. Eso hizo que Althea y Daven intercambiaran miradas. Ninguno de los dos entendía qué pasaba entre Josh y Eli.
—¡Rápido! —ordenó Naomi, y Josh obedeció.
—Está bien. —Josh miró a Eli—. Vamos. —Le tendió la mano para ofrecerse a cargarle el bolso.
Eli no tuvo más remedio que aceptar, despedirse y prometer que regresaría a casa la semana siguiente.
El trayecto hasta el dormitorio fue bastante tranquilo. Eli iba en el asiento del copiloto, mirando el paisaje por la ventana. De vez en cuando revisaba el celular, aunque no leía nada.
Seguía pensando en todo lo ocurrido en los últimos días, desde Derek y Natalie hasta lo que había pasado en la fiesta y la naturalidad con que Josh había dicho delante de los jugadores de Raven que era su novio.
A su lado, Josh conducía tranquilo y apenas le hacía preguntas. Parecía darle tiempo para disfrutar del trayecto sin tener que hablar de algo que todavía no quería comentar.
Pasaron varios minutos en silencio hasta que Josh la miró de reojo un instante.
—¿Todavía no quieres perdonarme?
Eli se volteó hacia él.
—¿Estaba enojada?
—Eso parece.
Eli suspiró.
—No estoy enojada.
Josh sonrió.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...