Derek tampoco había intentado explicar nada cuando lo molestaban por Natalie. Se había quedado callado, como si nada de eso tuviera importancia.
Entonces, ¿por qué era ella quien no dejaba de sentirse culpable?
Eli suspiró.
—¿Sigues pensando en él? —preguntó Josh.
Eli guardó silencio un momento antes de responder:
—Un poco.
Josh no preguntó nada más. Solo asintió y volvió a concentrarse en el camino. Un momento después, dijo:
—Por cierto, no olvides venir a la final.
Eli se volteó hacia él.
—¿A tu partido?
—¿Al de quién más?
Eli sonrió.
—Todavía no sé si podré ir.
—¿Por qué?
—Tengo clases. Quizá también ensayo.
—Entonces revisa tus horarios y compáralos con el del partido. Haz lo que tengas que hacer, pero tienes que venir a verme jugar.
Eli se rio.
—¿De verdad quieres que vaya?
Josh la miró un instante.
—Por supuesto.
—¿Por qué?
—Porque quiero verte ahí. —Josh la miró y sonrió—. Además, el tío Chris, el tío Cale, papá y mamá seguro estarán ahí. ¿No quieres apoyarme tú también?
Eli guardó silencio un momento. La respuesta parecía sencilla, pero bastó para hacerla sonreír.
—Lo intentaré.
Josh sacudió la cabeza.
—Esfuérzate, Eli. No solo lo intentes.
Eli sacudió la cabeza sin dejar de sonreír.
—Sí que sabes cómo presionarme.
—Por supuesto. Es una de mis especialidades. —Josh rio—. Si al final no vienes, no me culpes si busco pretextos para reclamarte.
Eli se rio.
—Como digas.
—Entonces, ¿vendrás?
—Josh.
—Está bien, está bien. —Josh se rio—. No voy a obligarte.
Eli volvió a mirar por la ventana. Poco después, apareció ante ellos el gran portón de entrada de la Universidad Raven. El dormitorio de Eli quedaba a la derecha y todavía bastante lejos de la entrada principal.
—Respóndele el mensaje a mamá —dijo Josh mientras empezaba a reducir la velocidad. El dormitorio que Eli le había señalado ya estaba a la vista.
Eli sonrió al responder:
—Sí. Tú no necesitas que te escriba, ¿verdad?
—¡Eli! —protestó Josh—. ¿Cómo puedes ser tan cruel conmigo?
Eli se rio a carcajadas.
El auto se detuvo frente al dormitorio de Eli. Josh apagó el motor y la miró. Eli tomó su bolso y abrió la puerta.
—Gracias por traerme.
—No olvides escribirle a mamá.
Eli sonrió.
—Sí. Qué insistente eres.
Apenas bajó del auto, se detuvo. A poca distancia de la entrada del dormitorio, Derek y Natalie se acercaban caminando. Ambos llevaban ropa deportiva y parecían acabar de trotar.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...