—Gracias —dijo Naomi con una inclinación de cabeza hacia Vincent, que la había escoltado a casa esa noche.
Su voz era suave y apenas vencía el murmullo del viento nocturno que se colaba por el corredor del viejo edificio de departamentos donde vivía. Vincent permanecía a unos pasos de ella, con la misma postura erguida y vigilante que llevaba desde que se encontraron por primera vez.
Él asintió brevemente.
—Señorita, ponga mucha atención. —Su tono era bajo pero firme, suficiente para que Naomi, agotada como estaba, se obligara a mantenerse atenta—. A partir de esta noche, tendrá que ser más precavida.
Naomi sostuvo su mirada durante unos segundos.
—¿Alguien va a venir a buscarme? —Naomi preguntó con vacilación, como si ni ella misma pudiera creer lo que él estaba insinuando.
Vivía en ese país desde hacía más de una década. Le parecía imposible que alguien ligado al pasado de su familia pudiera encontrarla en ese país. Incluso conocer a Cale Miller le parecía una extraña casualidad.
—Podría pasar —respondió Vincent con calma—. Solo espero que, hasta que puedan llevarla a un lugar seguro, nadie más conozca su identidad. Salvo quienes están directamente relacionados con usted.
Naomi aferró la correa del pequeño bolso que todavía llevaba consigo.
—Sigo sin entender nada de esto.
—Es comprensible. —Vincent echó un vistazo rápido a la puerta del departamento detrás de ella y luego volvió a mirarla—. Esta noche recibió demasiada información de golpe. El señor Cale también lo sabe.
Al escuchar ese nombre, Naomi se quedó callada. Todavía le costaba reconciliar al hombre frío e intimidante que la acorraló en el hotel con el nombre que llevaba años relegado al pasado.
—Por ahora, el señor Cale no puede hacer mucho para protegerla en esta ciudad —continuó Vincent—. La situación no es lo bastante segura y varios grupos ya están en movimiento. Pero cuando usted esté en Portclair, él encontrará una forma más segura de protegerla.
Naomi lo miró con desconcierto.
—¿Portclair?
—Ya estoy organizando su traslado.
—¿Qué? —Naomi lo miró atónita—. ¿Pretende llevarme como si nada?
—No es tan simple. —Vincent no perdió la compostura—. Es la decisión más razonable. Aquí no está a salvo.
Naomi rio.
—Ya ni siquiera estoy segura de cuál es mi verdadera identidad.
Vincent no respondió a eso.
—Entre —fue lo único que dijo—. Cierre con seguro.
Naomi asintió.
—Gracias... por ayudarme esta noche.
—Solo hago mi trabajo. —Antes de que ella volteara, Vincent añadió—: Y, señorita Naomi, no confíe en nadie que aparezca de repente dispuesto a ayudarla.
—¿Incluido el señor Cale?
Vincent mostró un interés apenas perceptible ante la pregunta.
—Él es la excepción. Porque él será quien la proteja.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...