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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 918

Silas entró. Aún llevaba el mismo traje negro de esa mañana. Tenía el cabello bien peinado y la expresión serena, como si el caos desatado afuera no hubiera alterado su ánimo. Posó la mirada en Lydia apenas un instante antes de dirigirla a Jasper.

—Escuché que pediste un médico —dijo.

—Ya envié a alguien a buscarlo.

Silas exhaló y se rio.

—¿Solo porque dijo que sentía dolor?

—No se quejó. —Jasper le sostuvo la mirada sin vacilar.

—Entonces, mucho mejor —lo interrumpió Silas.

Pasó junto a Jasper sin prisa y se detuvo al lado de la ventana. Contempló el bosque que se extendía afuera, como si esa conversación no mereciera siquiera que se volviera.

—Mientras siga respirando —dijo con indiferencia—, todavía es útil.

Al escuchar aquellas palabras, Jasper apretó los puños a los costados.

—¿Y si su estado empeora?

Solo entonces Silas se dio la vuelta. Se miraron sin que ninguno cediera.

—¿Y? —Silas sonrió apenas—. ¿Y si muere?

Jasper jamás imaginó que Silas diría algo así con tanta facilidad. Silas continuó:

—Si muere, perderemos una carta. Ya encontraremos otra.

Por primera vez, Jasper se sintió abrumado.

—Para ti —dijo con la voz aún serena, pero mucho más grave que antes—, ¿todos son solo herramientas?

Silas lo observó unos segundos.

—¿Y qué crees que son?

—Seres humanos —respondió Jasper sin dudar.

Silas se rio.

—Parece que empezaste a cambiar.

Jasper no se inmutó.

—Yo no soy el que cambió.

La sonrisa se le fue borrando a Silas.

—Tú eres el que empezó a cruzar la línea.

Jasper no apartó la mirada del hombre que tenía delante. La habitación quedó en silencio. Nadie se atrevía a hacer ruido. Hasta los guardias junto a la puerta cruzaron una mirada antes de bajar la cabeza.

Capítulo 918 1

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