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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 931

Era uno de sus dientes delanteros.

El silencio que siguió fue mucho más aterrador que el sonido del propio puñetazo. Nadie habló. Incluso los hombres de Silas, que tenían las armas listas desde el principio, se limitaban a mirar el pequeño objeto en el suelo con expresión tensa.

Silas alzó la mano y se tocó la boca. Pasó despacio la lengua por el hueco que le había quedado. Bajó la mirada un instante hacia el diente tirado en el suelo y volvió a alzarla para encontrarse con la de Cale.

Por primera vez, la sonrisa se le borró de la cara. En cambio, Cale apenas sonrió por la fría satisfacción de haber callado al fin esa boca que se negaba a dejar de hablar.

—Te lo advertí —dijo Cale con voz baja y tranquila—. Cuando hablas de más —añadió sin apartar los ojos de Silas—, tienes que pagar las consecuencias.

Silas guardó silencio. Luego, los hombros le temblaron apenas. Se rio. Al principio fue una risa baja, pero fue cobrando fuerza mientras la sangre seguía brotándole de entre los labios.

—Ah, ¿sí?

Volvió a escupir en el suelo. Esta vez salió mucha más sangre.

—¿Crees que ganaste... por un solo diente?

Silas apoyó una mano en el suelo y se levantó despacio. Sus movimientos eran más lentos que antes, pero volvía a mostrar una seguridad que hizo fruncir el ceño a Vincent. Aquel hombre no parecía alguien que acabara de perder una pelea.

—Siempre has sido excepcional —murmuró—. En una pelea uno a uno. —Miró por encima del hombro de Cale—. Por desgracia...

Antes de que terminara la frase, el sonido de metal contra metal resonó por todo el pasillo.

Clic.

Uno.

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