Pasaron siete días.
Sin embargo, cada mañana, la escena en la habitación VIP del hospital no cambiaba.
Antes de que el sol de la mañana iluminara los terrenos del hospital, Chris ya abría la puerta de la habitación de Naomi. El aroma a flores frescas siempre lo recibía, aunque los ramos nunca duraban más de dos días antes de marchitarse y ser reemplazados por otros nuevos. Colocó un ramo de lirios blancos en el florero y luego sacó las flores que habían comenzado a marchitarse, sin pedir ayuda a ninguna enfermera.
Después de eso, siguiendo una rutina que conocía de memoria, caminó hacia la ventana y abrió despacio las cortinas para que la luz del sol templara la habitación. Naomi había dicho una vez que prefería la luz natural a las lámparas demasiado brillantes.
Chris había mantenido esa pequeña costumbre todos los días desde que la internaron.
Luego revisó la temperatura de la habitación para asegurarse de que no estuviera demasiado fría. Le acomodó con cuidado la cobija a Naomi antes de tomar la toalla tibia que la enfermera había preparado y limpiarle las manos. Sus movimientos eran meticulosos, como si Naomi solo estuviera dormida y pudiera despertar en cualquier momento.
—Seguro me regañarías si supieras que estoy haciendo todo esto. Siempre decías que era demasiado rígido y que no servía para cuidar a nadie —murmuró con una sonrisa.
No hubo respuesta.
El pitido constante del monitor cardíaco era el único sonido de la habitación y señalaba que Naomi seguía luchando. Chris acercó una silla y se sentó junto a la cama. Del bolso que siempre llevaba consigo, sacó su tableta de trabajo. Sus responsabilidades como uno de los directores del Grupo TnC no podían dejarse de lado sin más.
—Las acciones de Ashbourne volvieron a subir hoy. Parece que Cale empieza a verse abrumado por tantos inversionistas que quieren reunirse con él —dijo con naturalidad mientras pasaba de página.
Sonrió, a la espera de la respuesta de siempre.
—Y sobre Brandon —continuó—, sus heridas van mejorando. Ayer insistió en caminar, aunque el doctor solo le había permitido hacerlo por periodos breves. Es terco, ¿verdad? Creo que se le están pegando tus costumbres.
Se hizo el silencio de nuevo.
Chris miró la cara de Naomi durante un largo momento. Seguía pálida, pero se veía mucho más serena que unos días atrás. Las pequeñas heridas de la sien comenzaban a sanar, mientras que su respiración se había vuelto mucho más regular.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...