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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 976

Un instante después, Brandon tenía una pequeña pistola en la mano. No apuntó a nadie ni la alzó como una amenaza.

Con una calma casi inquietante, Brandon colocó el arma sobre la mesa y luego la deslizó despacio hacia adelante, hasta detenerla frente a Juan. El metal negro giró hasta quedar inmóvil junto a la urna con grabados dorados. La escena era tan extraña como aterradora.

Una urna y una pistola descansaban una al lado de la otra sobre la mesa del comedor familiar.

—¿Qué significa esto? —preguntó Juan con cautela.

Brandon alzó la mirada.

—Si quieres vengar la muerte de tu hijo —dijo con voz serena, casi inexpresiva—, usa esa pistola.

Todos en el comedor se quedaron paralizados. La señora Falcon negó con la cabeza varias veces.

—No... no...

—Yo apreté el gatillo —dijo Brandon.

Al escuchar aquellas palabras, todos en el comedor lo miraron incrédulos.

A la señora Falcon le fallaron las piernas y tuvo que aferrarse al respaldo de la silla para sostenerse. Las lágrimas le corrieron por la cara. Quiso reprender a Brandon por decir algo tan cruel, pero en el fondo conocía a su hijo. Brandon no mentía. Y precisamente por eso su confesión resultaba mucho más aterradora.

Juan continuaba de pie. Apretó los puños con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. Durante las décadas que había dedicado a sacar adelante a la familia Falcon, jamás imaginó que oiría a uno de sus hijos confesar que había matado a su propio hermano.

—¿Por qué? —preguntó en voz baja.

Lo que dijo tuvo mucho más peso que su arrebato anterior. Brandon exhaló despacio antes de responder:

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