Brandon caminó hacia su asiento. Pero antes de sentarse, colocó justo en el centro de la mesa del comedor la urna negra con grabados dorados que había llevado consigo todo ese tiempo.
Lo hizo con cuidado, casi sin hacer ruido. Aun así, captó la atención de todos. Juan arrugó la frente.
—¿Qué trajiste?
Brandon apartó la silla y se sentó con calma, sin responder. Un sirviente empezó a servir café, pero nadie en la mesa lo tomó. Juan volvió a mirar a su hijo.
—Te pregunté algo, Brandon.
Brandon alzó la mirada despacio. Su cara permaneció inexpresiva, como si la pregunta no le afectara para nada.
—Falcon.
Una sola palabra, pero bastó para paralizar a todos en el comedor. La señora Falcon parpadeó varias veces y se rio.
—Brandon —dijo mientras negaba con la cabeza—, este no es momento para bromas.
Brandon no le devolvió la sonrisa. Mantuvo la mirada fija en su padre. Juan empezaba a perder la paciencia.
—¿Dónde está tu hermano?
Nadie respondió.
Brandon levantó la mano derecha y rozó la superficie de la urna negra con la punta del dedo.
Toc.
Aquel sonido tenue resonó con sorprendente claridad en medio del silencio.
—Aquí.
La sonrisa fue desapareciendo de la cara de la señora Falcon.
Alternó varias veces la mirada entre Brandon y la urna sobre la mesa, como si intentara comprender lo que acababa de escuchar.
—No.
La negativa se le escapó antes incluso de darse cuenta. Juan se levantó a medias de su asiento.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...