Danilo no estaba preocupado, pero Nicolás sí. Y no solo preocupado, sino muy preocupado.
—Ahora la situación es especial —dijo Nicolás—. Si tu novia fuera a ver a un amigo hombre, ¿no temerías que te la quitaran?
Danilo sonrió de lado.
—Presidente, ya entendí. Le escribió a la señorita Daniela y ella no le respondió, ¿cierto?
Nicolás suspiró. Su asistente era muy capaz y listo, pero en ese momento no le molestaría que fuera un poco más torpe.
—Presidente, si extraña mucho a la señorita Daniela, llámela. Es mejor que quedarse aquí imaginando cosas —sugirió Danilo.
Nicolás pensó que quizá eso era el amor: te vuelve inseguro y te llena la cabeza de ideas.
—Danilo, cancela toda mi agenda de la tarde.
—¿A dónde va, presidente?
Nicolás sonrió de medio lado. Él iba a…
…………
Daniela, al llegar a la Universidad Nacional, comenzó de inmediato con los trámites, yendo de la oficina del rector a su salón sin parar ni un segundo.
Estaba estudiando diseño de modas y conoció a varias chicas de la misma carrera. Hicieron clic al instante y se llevaron muy bien.
Pronto llegó la hora del almuerzo y unas de sus nuevas amigas la invitaron:
—¡Daniela, ya es hora de comer! Como es tu primer día aquí, vamos a llevarte al comedor de la universidad.
Daniela sonrió agradecida.
—¡Gracias, de verdad!
Llegaron al comedor y, justo en ese momento, Daniela recibió un mensaje de Nicolás por WhatsApp. Iba a contestarle cuando una voz conocida sonó detrás de ella.
Al levantar la vista, vio que era Ronaldo.
—¡Daniela! Llegaste puntual a la Universidad Nacional. Perdona que esta mañana no pudiera recibirte; estaba dando clases y no podía salir. Apenas terminé, vine a buscarte. ¿Necesitas que te ayude en algo?
Daniela sonrió.
—Ronaldo… No, perdón, aquí debo llamarte profesor Altamirano. Me has ayudado bastante ya. Los trámites de inscripción los hice sola y, además, conocí a varias estudiantes de diseño de modas; nos hemos llevado muy bien.
Unas de las chicas saludaron con una sonrisa.
Ronaldo sonrió y asintió.
—De acuerdo.
En ese momento alguien se acercó.
—Profesor Altamirano.
—Daniela, tengo que atender esto.
—Claro, adelante. Nos vemos.
Daniela le hizo un gesto de despedida y luego se sentó con sus compañeras.
—Daniela, ¿qué harás por la tarde? —preguntó una de ellas.
—Tengo clases —respondió ella.
Entonces, una de las chicas, emocionada, dijo:
—¡Última hora, última hora! ¡Tenemos un notición en la Universidad Nacional!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...
Una novela q pudo ser nueva la hicieron muy larga ya ni tienen sentido algunas cosas como Daniela de un embarazo súper notorio y Valentina embarazada de su segundo hijo q ni sé le nota osea ya debería haber dado a luz a su segundo hijo en el tiempo q duro la historia de Daniela como puede ser que Daniela estaba ya como de 8 meses y la otra q se embarazo primero apenas se nota su embarazo...
🥰😍...
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....