Entrar Via

El Precio del Desprecio: Dulce Venganza romance Capítulo 1176

—Papá, Nina ya está afuera esperando. Es una chica muy respetuosa y bien portada. Ella misma dijo que solo entra si el abuelo la invita, y que si no, se queda afuera y lo celebra desde allá de todas formas. ¡Seguro que te va a caer bien!

Katia soltó un resoplido. Para ella, Nina había heredado todo lo peor de Joana, esa amante de años —tenía el mismo talento para enredar a la gente.

Federico miró a Leandro con calma.

—Dile que se vaya.

Fue un no sin rodeos.

—¡Papá!

—Katia tuvo razón en algo: Sara es mi única nieta. A los demás, no los reconozco.

El rostro de Leandro se desmoronó. Se dio la vuelta y se fue.

***

Nina y Joana esperaban afuera, dentro del auto. Aguardaban a que Leandro peleara su batalla y volviera con una respuesta.

Nina no podía quedarse quieta.

—Mamá, ¿tú crees que el abuelo me deje entrar?

Joana llevaba un vestido de alta costura y el cabello recogido con elegancia. A diferencia de Katia, su rostro conservaba una suavidad que la hacía ver muy femenina —incluso con los años encima, seguía siendo una mujer muy atractiva.

—Nina, tranquila. En cuanto llegue tu papá, sabremos.

—Es que ya lleva mucho tiempo adentro. Hoy están todos los que importan en ese banquete —es la oportunidad perfecta para que me vean. Ya no quiero seguir siendo la bastarda. Yo también quiero ser una señorita de los Vargas.

—Nina, vas a serlo, tarde o temprano. Sara no va a poder bloquearte el camino para siempre.

En ese momento llegó Leandro.

—¡Joana!

Joana le dedicó su sonrisa más cálida y admirada.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza