Entrar Via

EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 358

【¿Qué pasó anoche? ¿Volvieron o qué!?】

【O sea, ¿neta? ¡Estás embarazada! ¿Sí traes tantito criterio?】

Cada mensaje estaba más pasado de lanza. Gloria frunció el ceño.

【¿Ya viste en internet cómo va lo de la boda de Federico con Irene?】

Ayer mismo, Alicia había mencionado en un evento público que los preparativos iban “muy bien”.

Virginia respondió: 【¿Y? ¿Entonces fuiste y aceptaste volver con él cuando ni siquiera ha cancelado lo de la boda con la otra?】

Gloria contestó: 【Federico estaba enfermo y no había quien lo cuidara. Lo llevé a mi casa y lo atendí una noche. Solo eso.】

Del otro lado, Virginia tardó un buen en contestar.

Cuando Gloria creyó que por fin había entendido, Virginia soltó:

【Pues si se muere, el bebé ya va a ser 100% tuyo.】

Gloria se quedó sin palabras.

Virginia volvió: 【¿Hoy también te lo vas a llevar a tu casa o no?】

【No.】

Gloria pensó en la actitud de Federico de hace rato; se veía como si ya estuviera mejor.

Virginia: 【¿Y Raúl? Si también estuvo ahí, ¿por qué no lo cuidó él?】

Cansada de teclear, Gloria mejor le marcó.

—Raúl dijo que tenía cosas que hacer y no podía cuidarlo. ¿Tú cómo sabes que Raúl fue?

En la llamada, la voz de Virginia venía mezclada con balbuceos de su bebé.

—Lo vi en Instagram. Ayer se fue a subir cerros. Bien ocupado, ¿eh? Para eso sí tiene tiempo… pero para Federico, no. He visto compas falsos, pero de ese nivel, no.

Hablaba con sarcasmo; no quedaba claro si estaba criticando a Raúl o si, de paso, le estaba tirando a Gloria por haber llevado a Federico a su casa.

A Gloria le empezó a doler la cabeza.

—Ya, no me metas más ruido. Luego hablamos.

—Espérate. En unos días te toca el ultrasonido. Deja listo lo del trabajo y yo te acompaño.

Virginia ya le había agendado la cita con la ginecóloga.

—Va.

Gloria colgó.

Casi al mediodía, Gloria le pidió a Mirella que fuera a preguntarle a Federico de dónde iban a pedir la comida.

Cinco o seis minutos después, Mirella regresó.

Con toda la confianza de que se llevaba bien con Gloria, Mirella le aventó el problema y salió corriendo.

A Gloria no le quedó de otra que ir ella.

Primero pidió la sopa. Cuando se la llevaron, entonces sí fue a la oficina de Federico.

Tocó la puerta.

Desde adentro se escuchó la voz grave del hombre:

—Pasa.

Gloria entró.

—Señor Córdoba, coma tantito. El medicamento no se toma con el estómago vacío.

Federico estaba trabajando a distancia con unos asuntos que Pablo le había mandado.

Levantó apenas la mirada y luego volvió a la pantalla.

—Déjalo ahí.

Gloria dejó la sopa en el escritorio.

—Estos días que ha estado enfermo seguro se le acumuló el trabajo. Pablo incluso lo buscó varias veces y no lo encontró… Mejor regrese pronto a Belgrano Norte, para que no se le atrase todo.

***

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA