Entrar Via

EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 566

Si Gloria había venido a dejar un regalo de Federico, a fuerza tuvo que haberse topado con José. Y seguramente José le soltó algo, ¡porque de otra manera Gloria no se hubiera largado sin siquiera despedirse de ella!

Pero al ver la expresión tan vulnerable y dulce de Yolanda, Virginia no tuvo corazón para alterarla.

—Mamá, si de verdad les hace tanto ruido el tema de Gloria, con mayor razón deberíamos llegar al fondo de todo esto. Solo así podremos dejarlo atrás, en lugar de andar huyendo.

Yolanda negó con la cabeza, frustrada.

—Virgi, esto no es tan fácil como suena. Si todo esto es un plan de tu tío, llevan más de veinte años armándolo. Es demasiado tarde para intentar contraatacar. Ya te recuperamos a ti, tenemos a tu hermano y ahora al pequeño Bruno; con eso nos basta. ¡No hay necesidad de jugarle al valiente!

Esa misma cantaleta se la habían repetido desde el primer día que pisó la casa de los Mendizábal. Aunque, gracias a su terquedad, aún no se habían ido del país, José y Yolanda seguían aferrados a la idea de irse.

—Mamá, yo no me voy a quedar con los brazos cruzados. Han sido veinte años de vivir lejos de ustedes, de sentirme sola en el mundo. Usted casi se... ¡No me voy a ir!

Virginia se mantuvo firme.

—Ya no me insista con eso. Le prometo que no voy a buscar a Gloria, pero nos vamos a quedar para averiguar qué pasó realmente. ¡Le juro que voy a hacer que esos malditos paguen por lo que nos hicieron!

Con esa promesa, Yolanda tuvo que tragarse sus palabras y dejar de insistir.

—Entonces prométeme que le harás caso a tu papá y no harás ninguna tontería por tu cuenta. ¡Tardamos tanto en encontrarte, no puedo permitir que te pase nada!

Ver a Yolanda con los ojos llorosos le rompió el corazón a Virginia.

—Ya, ya, le haré caso a mi papá y me quedaré a su lado todos los días...

Tras consolar a Yolanda un buen rato, Virginia bajó por fin a buscar a Raúl.

Raúl estaba en la zona de fumadores, bañado por el sol y con los ojos entrecerrados. Al verla acercarse, apagó su cigarro.

—Doctor Esquivel, ¿me puede hacer un favor?

Virginia llegó trotando, un poco agitada.

Le costaba creerlo. Una mujer con el carácter tan vibrante de Virginia atraía a cualquier hombre. ¿A poco no se había embarazado de algún exnovio que la botó, dejándola sola con el niño?

—Claro que es verdad. —Virginia levantó tres dedos—. Te lo juro.

Al verla tan seria, Raúl asintió.

—Y entonces... ¿qué planes tienes? ¿Piensas quedarte sola criando a Bruno?

A Virginia le pareció rarísima la pregunta.

—Pues claro. Aunque no veo qué te importe cómo voy a vivir. ¿Para qué tanta preguntadera?

—Tú nomás contesta. —Raúl se tapó la boca y carraspeó, retomando su expresión seria—. Ya terminé con mis dudas. Ahora sí, dime, ¿qué favor necesitas?

—Quiero proponerte algo. Cásate conmigo y ayúdame a darle a Bruno una familia estable.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA