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Esa niña es mía: El secreto de mi poderoso excuñado romance Capítulo 195

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Elara salió hacia el comedor y encontró a Dylan recostado perezosamente en su silla, mientras Renato estaba con un codo apoyado sobre la mesa, sosteniéndose la cabeza con la mano y con los ojos cerrados, como si se hubiera quedado dormido.

—¿Qué le pasó a Renato?

Dylan se frotó las sienes, sintiéndose un poco pesado.

—Creo que se pasó de copas.

Elara frunció el ceño.

—Deberían haber medido lo que tomaban. ¿Cómo dejaste que se emborrachara de esta manera?

—No tenía idea de que aguantaba tan poco.

Se habían repartido una sola botella entre los dos. Dylan solo se sentía un poco mareado, pero Renato había terminado completamente ebrio.

—¿Y ahora qué hacemos? —preguntó ella.

—Acabo de llamar a Fabián, pero está fuera de la ciudad. Renato no tiene más opción que pasar la noche aquí.

¿Pasar la noche aquí?

Elara se sintió abrumada. El estatus de Renato era muy distinto al de Dylan, y además, aquel departamento le pertenecía a él. No podía simplemente mandarlo a dormir al sofá.

Vali a veces dormía con ella y a veces con Marta. Podían cederle la habitación de la niña, pero ese cuarto estaba lleno de juguetes y cosas de bebé. Imaginar a un magnate tan serio y sofisticado durmiendo en una habitación infantil le resultaba sumamente discordante.

Sin embargo, el estudio no tenía cama, así que, después de pensarlo bien, la única opción era llevarlo al cuarto de Vali.

Elara se inclinó y lo llamó con voz suave:

—Renato, Renato, despierta.

Renato abrió los ojos lentamente.

Su mirada era clara, tan profunda como siempre. No parecía estar borracho en absoluto.

—¿Estás ebrio?

Renato se pellizcó el puente de la nariz con sus largos dedos, tardando un par de segundos en responder.

—Estoy bien.

—¿Necesitas quedarte a dormir aquí?

—No. —Renato se apoyó en la mesa para ponerse de pie—. Llamaré a Fabián.

Hizo ademán de buscar su teléfono, pero Elara le detuvo la mano.

—Ya lo intentamos. Fabián no está en la ciudad.

—Iré a lavarme la cara para despejarme un poco. Puedo volver por mi cuenta —dijo Renato, dirigiéndose hacia el baño.

Capítulo 195 1

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