Ambos giraron la cabeza hacia la voz. Era Felipe Soler, el tío de Renato. Actualmente se desempeñaba como director del departamento de diseño de la empresa y, por lo tanto, también era el jefe directo de Luciana, quien trabajaba allí.
Luciana lo saludó rápidamente con respeto:
—Director Soler.
Fabián también asintió a modo de saludo.
—Director Soler.
Felipe se ajustó las gafas sobre el puente de la nariz con suavidad.
—¿Qué estaba pasando aquí?
Luciana se apresuró a ser la primera en acusar.
—Director Soler, alguien está adentro coqueteando con Renato en horario laboral. Quise entrar para sacar a esa trepadora, pero Fabián me está bloqueando el paso.
Al escuchar a Luciana usar la palabra "trepadora", Fabián frunció el ceño. Cuando vio que Felipe lo miraba como diciendo "¿Esto es cierto?", se apresuró a aclarar la situación.
—Director Soler, la señorita Luciana ha malinterpretado la situación. No hay nadie más allá adentro.
—Si no hay nadie, ¿entonces por qué no me dejas entrar? —atacó Luciana con agresividad—. ¡Es obvio que ocultas algo!
Felipe miró la puerta un segundo antes de dirigirse a Fabián.
—Justo tengo un asunto que tratar con Renato. Haz el favor de anunciarme.
La duda cruzó por la mirada de Fabián. Si entraba a anunciar a Felipe y abría la puerta, correría el riesgo de que vieran a Elara. Pero, si se negaba, carecería de una excusa lógica y levantaría aún más sospechas, ya que Felipe era un alto cargo y tío del jefe.
Justo cuando Fabián no sabía cómo resolver el problema, la puerta de la oficina se abrió desde adentro y apareció Renato.
Fabián soltó un suspiro de alivio casi inaudible.
—Señor Soler, el director Soler está aquí; dice que necesita hablar con usted.
Renato miró a Felipe con absoluta frialdad.
—¿Qué sucede?
Luciana aprovechó que la puerta estaba abierta para asomar la cabeza, pero Renato era alto y ancho de hombros, por lo que bloqueaba por completo la vista hacia el interior.
Felipe señaló hacia adentro con la barbilla.
—Hablemos en tu oficina.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa niña es mía: El secreto de mi poderoso excuñado