Entrar Via

Esa virgen es mia romance Capítulo 48

▪︎CAPÍTULO 18▪︎T2

Evitar a Ignacio se ha transformado en

algo de mi rutina. Este último mes me

había aprendido sus horas de llegada y

salida para no coincidir con él nunca,

además me aseguré de que cualquier tipo de encuentro de

oficina fuera delante de más personas para que no pudieramos tener momentos

incómodos.

Esta situación no me gusta y sobre

últimamente con lo cansada que estoy.

Ha habido veces que Diana se pasa por

la oficina para recoger a Ignacio y cuando paso a su lado

empieza a contarle el rollo de como le van a llamar o el color de la

habitación: una sencilla tortura.

Hoy, que hay reunión del comité directivo los que pongo en

práctica mis tácticas para esquivarle a toda costa o entablar la mínima es uno

de esos días

conversación posible, a ser posible nula.

Todos entramos y para mi mala suerte

Ignacio se sentó a mi lado, así que yo moví la silla

levemente dándole ligeramente la espalda y oíque resopló.

Comenzó a hablar Grace sobre la última campaña publicitaria

y sus resultados, le siguieron Aiden y el director de recursos humanos hasta

que le tocó el turno de hablar a Ignacio

Durante toda su exposición me miraba

de reojo esperando ver reacción por mi

parte o que yo también le mirara.

En un par de segundos no pude evitar

caer en la tentación y me permití el

pequeño placer de mirarle mientras

le atendía una duda al director de

marketing.

Es matador, le quiero tanto que duele.

Me dió por pensar que hubiera pasado si por un ataque de

celos yo no me hubiera marchado hace cuatro años tal vez nosotros hubieramos

seguido y ahora esta situación sería una bonita relación estable. Sinceramente

prefiero no pensarlo o me amargaré la existencia con cosas del pasado que no

pueden volver.

Llegó un momento en el que todos los

presentes me miraron y vi que Ignacio

había vuelto a su sitio y Aiden me hizo un pequeño gesto

para que me levantara a exponer.

Asentí y comencé a hacer el balance del

trimestre con no todas las ganas que

me gustaría a mí lado Ignacio me miraba

fijamente y yo me estaba poniendo

nerviosa, como cuando en el colegio te

toma exponer un trabajo con el profesor mirándote fijamente,

igual.

Poco a poco fui explicando todo y justo en el momento en el

que creí que me podría sentar y volver a mis pensamientos me inundaron una

enormes náuseas.

-Señores perdonadme pero abandono la reunión unos minutos- y

salí corriendo en dirección de los baños, me metí en un cubículo y vomité todo

el desayuno.

No es la primera vez que me pasa, esta

semana me estoy levantando con vómitos todos los días.

Grace llegó detrás de mi y dió unos golpes a la puerta

- Franchesca ¿estás

bien?

-He vomitado, creo que tengo

gastroenteritis - abrí la puerta -Grace no puedo estar

embarazada-

susurré con la voz entrecortada- ni

siquiera yo tengo tan mala suerte yo..Él

va a ser padre con otra chica.

-Solo hay un modo de averiguarlo- una

prueba de embarazo me tiene que sacar de dudas y me

confirmará que no lo estoy.

-¿Porfavor puedes comprarla tu en la

farmacia de enfrente? No quiero que

nadie me vea Asintió

- Tardo cinco minutos- y se fue.

Si estoy embarazada ¿que voy a hacer?

Puedo hacerme cargo del niño yo sola,

pero ¿estoy preparada? tengo veintidós

años, soy adulta y puedo hacerlo. Dios

mío mamá y papá me van a matar completamente ¿ y como se lo

digo a Ignacio?

¿Va a cambiar esto la situación actual?.

Me estoy sugestionando otra vez, no estoy embarazada, es una

gastroenteritis o un virus estomacal y a lo de los antojos, normalmente me dan

cuando me va a bajar la regla así que no hay ningún embarazo, está todo en mi

cabeza.

A la velocidad del rayo Grace llegó con el predictor y me lo

tendió.

-Dos rallas azules son positivo, una negativo. Franchesca ,

salga lo que salga, tranquilízate y ten por seguro que todo va a salir bien.

Con nervios me hice la prueba y aunque en el fondo sabía lo

que iba a salir me intenté autoconvencer de lo contrario.

Si estoy embarazada todo va a

comenzarse a complicar aún más de lo

que está actualmente y es lo último que

quiero en este instante, suficiente tengo

ya con lo que hay ahora.

Grace y yo esperamos pacientes yen

silencio el resultado que no tardó en

llegar y al ver las dos rallas azules me

derrumbé por completo.

-Porfavor Grace, Ignacio no se puede

enterar por el momento, tengo que pensar la manera de

decírselo

-Es el padre en algún momento lo tendrá que saber.

-Y lo sabrá, pero no ahora- intenté

recuperarme del shock que había sido ver el resultado,

definitivamente las cosas no pueden ir a peor.

Aiden abrió la puerta del baño y escondí el predictor.

-¿Pasa algo?

-Me ha sentado algo mal del desayuno,

nada más- Grace me miró acusdoramente y yo la di un suave

toque como suplica.

Aiden me miró de arriba a abajo, no se

lo estaba creyendo.

- Franchesca estás

temblando y tienes el rimel corrido de llorar ¿que..pasa...aquí?- marcó cada

palabra

-¿Ahora eres inspector de policía? Te he

dicho que nada, tengo gastroenteritis

y además me ha sentado mal algo del

desayuno ¿es que no me crees?- o me

creyó o no quiso discutir por que no me

replicó, aunque miró a Grace intentando averiguar en sus

ojos lo que yo ocultaba y ella miró al suelo segura de que Aiden conseguiría

descifrar que algo iba mal.

-Solo venía a decirte que mamá y papá

han llegado de Nueva York y te esperan

en casa, yo ya he hablado con ellos así

que quieren tener una especie de reunión contigo para que

les cuentes los detalles de tu parte de la empresa- realmente cuando pienso que

las cosas no pueden ir a peor la vida se encarga de demostrarme todo lo

contrario.

¿Como se lo voy a contar? Me van a

matar,aunque sea adulta para mis

padres sigo siendo una cría.

Demasiados pensamientos se aglutinaron en mi mente

y volví temblar.

-¿Franchesca estás

segura de que estás bien?

Asentí levemente

- Me voy a casa a hablar con ellos.

-Suerte- me susurró Grace

Eso es algo que para mi desgracia no

tengo.

Todo el viaje a casa estuve teniendo una lucha enterna entre

si contarselo ahora o no. Ni si quiera había tenido tiempo yo misma de

aclararme que iba a hacer o como me sentía.

Imaginarme las caras de mis padres

mientras se lo contaba tampoco ayudaba.

Solo pensar que sus caras de sorpresa y

decepción...y más cuando no le puedo

decir por el momento la identidad del

padre aunque seguramente piensen que es Mark.

Me rocé la parte baja del vientre, hay

algo creciendo ahí, mi hijo. Empezaron

las preguntas que tendría cualquier

embarazada, ¿como será? ¿es niño o

niña? ¿Se parecera a Ignacio?

El chofer paró y poco a poco y muy

lentamente queriendo tardar más en

llegar salí.

Al entrar mis padres me esperaban en el salón con una

sonrisa que me llenó de remordimiento y corrieron a abrazarme

- Cariño te hemos echado muchísimo de

menos- empezó mamá

-Yo a vosotros también- forcé una sonrisa

- Antes de ponernos a hablar de temas

de trabajo cuéntanos ¿estás bien por lo

de Mark? Nos lo contó Aiden, no sabes lo mucho que lo

sentimos.- siguió mamá

-No la agobies nos lo contará a su debido tiempo.- papá me

sonrió

No puedo fingir, no delante de ellos y no de esta manera

-¿Cariño va todo bien? Te noto algo

Decaída.

Me mordí el labio intentado no llorar

pero las lágrimas salieron y negué con la cabeza, nada iba

bien.

-Es mejor que os sentéis

Ambos me miraron confusos y tomaron

asiento en el sofá.

-Seguramente después de esto os sentiréis profundamente

decepcionados y confusos así que lo siento muchísimo- me limpié las

lagrimas que me mojaban la mejilla

-Nos estas asustando Franchesca - papá me miraba

desconcertado

-Yo...- cogí aire- estoy embarazada.

Por su cara pasaron decenas de

sentimientos en una milésima de

segundo, enfado, confusión, sorpresa.

-Pero lo dejaste con Mark hace más de dos meses, ya se te

notaría....

-No es de Mark pero de momento tenéis

que confiar en mi y no puedo deciros la

Capítulo 48 1

Capítulo 48 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia