▪︎CAPÍTULO 19▪︎T2
Ignacio pov's
-Hoy tendremos invitados en casa así
que no quiero ningún númerito- empezó mamá
--Por supuesto que sí querida madre-
siguió Dante, desde luego es un pelota en potencia
- ¿A quién, si se puede saber?- dije esta
vez yo sin prestar mucha atención a la
conversación
-Es sorpresa, pero vendrán en poco así
que solo quería que estuvieses avisados,
por favor por una vez no discutais.
-No lo haremos ¿verdad hermanito?
No le soporto, salí de la cocina y me serví una copa en el
salón, necesito un poco de whisky para aguantar una cena fingiendo con Dante.
-¿Cariño todo bien?-Diana apareció a mi lado y me rodeó el
brazo suavemente
-Sabes que no aguanto a Dante
-Bueno, se irá dentro de poco así que
no te preocupes, además esto solo es
una cena, mañana podrás volver a tu
enfrentamiento con él- me dió un corto
beso en los labios- además si te portas
bien, puede que luego tu y yo tomemos
el postre en la habitación- dijo pícara
mientras me mordía el labio inferior
-¿Me está sobornando señorita Martelli?- seguí mientras
besaba su cuello levemente
-Llamemoslo un incentivo y ahora antes
de que hagas eso que logra que no me
pueda apartar de tu lado tengo que hacer una llamada de
trabajo, intenta no matar a Dante mientras estoy fuera.
Me separé perozoso y llamaron al timbre.
Mamá fue corriendo, se colocó el vestido y se alisó el pelo.
- Con que al final si que va a ser el
presidente- la piqué
-Muy gracioso- respondió sarcástica-
recuerda pórtate bien
Me trata como si tuviera cinco años,
cierto Dante y yo no pasamos por nuestro mejor momento, en
realidad no ha habido mejor momento desde lo que pasó pero aún así soy lo
suficientemente adulto como para saber comportarme.
Oí voces lejanas, los saludos pertinentes
y sinceramente los misteriosos invitados no me producían ni
un mínimo de curiosidad.
Le di otro sorbo al vaso y comencé a
moverlo perezosamente hasta que noté
que alguien había entrado a la habitación y al leventar la mirada
para ver de quién se trataba me quedé petrificado, tanto fue así que se me
calló el vaso al suelo.
- Franchesca -susurré.
Ella, había vuelto otra vez y no era una
imaginación o un sueño como los que
me frecuentaban justo después de que
marchaba, estaba ahí de carne y hueso,
quieta mirándome.
Todos mis sentimientos volvieron como
un terremoto y se llevaron por dentro
toda mi confianza, mi orgullo y mis
pensamientos de que la había superado.
Los años la habían sentado perfectamente, la cría de
dieciocho años que consiguió darme el cielo y quitarmelo y hundirme se había
transformado en una mujer.
Todo estalló, no era capaz de reaccionar, mi corazón parecía
que se reactivaba tras años dormido y quise llorar y besarla con todas mis fuerzas,
decirle lo mucho que la había echado de menos, prometerla que no en volvería a
separar de ella, lo mucho
que la necesitaba.
Me sentí atraído hacía ella como el metal a un imán y
pareció sentir lo mismo por que avanzó un par de pasos hacía mí pero Diana que
acababa de acabar la llamada y alarmada por el ruido de la caída del vaso se
levantó del sofá a toda prisa.
- Ignacio ,¿Que ha pasado?¿se te ha caído el vaso?- Volví a
recordar a Diana, durante unos segundos Franchesca había conseguido que me olvidara de ella por
completo
Franchesca frenó su
avance hacía mi y maldije, quería tenerla cerca y volver a sentirla junto a mí
Siguió mirándome fijamente como si
sintiera lo mismo que yo y me lo estuvise expresando con una
mirada.
No entiendo como tiene esa maldita
capacidad de hacer que pierda el control de todo, dejo de
mandar sobre mi mismo y soy un muñeco de trapo a su merced y justo el momento
en el que pienso que lo tengo todo bajo control vuelvo a mirarla y todo mi ser
vuelve a ceder ante ella.
-¿Alguien me va a decir que pasa?-Diana
se estaba impacientando a mi lado
-Es la hija de una amiga de mi madre
Seré idiota, su cara se transformó en una de confusión y
enfado pero lo disfrazó tras una sonrisa
No sabía como presentarla que le digo
a Diana "te presento a la ex novia por la
que estuve jodidamente enamorado hasta tal punto que cuando
se fue me destrozó el corazón"
-Soy Franchesca
-Encantada, yo soy Diana, soy su novia.- al oir la palabra
hizo una mueca de dolor disgusto, que encendió en mi una chispa de ilusión.
En ese momento Grace y Aiden entraron y ella me dedicó un
profundo gesto de desagrado
Aiden por su lado, se apresuró a abrazarme. Aunque Franchesca
no lo supiera Aiden y yo habíamos estado
hablando tras la ruptura.
-¡Ignacio amigo mío, cuanto tiempo!
-Grace,me alegro de volver a verte-le
dediqué un saludo cordial
-Me gustaría poder decir lo mismo pero
no me gusta mentir- definitivamente
Grace no estaba muy receptiva así
que decidí no insistir más y me volví a
centrar en Franchesca que parecía querer estar aguantando las ganas
de llorar, cosa que me partía el corazón.
-Bueno y.¿sois pareja?- preguntó Diana
a Aiden y Grace intentando dinamizar la conversación
-Si- contestó al instante Grace borde-
prometidos concretamente.
-Vaya quién lo iba a decir...- dije sin dejar de mirarla,
con todas las movidas que hubo en el colegio con ellos y ahora se casan
-Bueno,ya sabes la vida da muchas
vueltas, Aiden me ha demostrado ser fiel y digno de
confianza en todo momento.- La frase de Grace iba dirigda hacía mi, pero desde
luego que yo no me iba a quedar callado
- Coincido en que la confianza es algo
muy importante y por eso cuando una
parte no confía en la otra las relaciones
no funcionan.- Franchesca se toqueteó el vestido nerviosa pero levantó
la cabeza y con ojos seguros siguió la jugada
-Tener confianza cuando una parte de la pareja se ha tirado
hasta a la columna del patio de su casa no
es muy fácil
Punto suyo, no se que decir. Se
perfectamente que fue duro para ella
encontrarse tan de cara con mi pasado
pero debió comprender que yo lo único
que quería era estar con ella y dedicarla cada minuto solo y
exclusivamente a ella.
Estaba muy enamorado de ella ¿lo sigo
estando? Oh joder cállate conciencia
Pero como siempre apareció la persona
que no se quedaba tranquilo sin meter
las narices en temas que no le incumben:
Dante
-Te he echado de menos- las palabras
fluyeron de mi boca y aunque no la
estuviese viendo por que se había
colocado de espaldas a mí sabía que se
había puesto roja.
Soy idiota, me acabo de exponer
demasiado, pero ese es el efecto que ella tiene en mí, me
vuelvo débily vulnerable y ya cometí ese error una vez, así que no pasará otra.
-No lo parecía en la cena- respondió borde
Maldita cena, la menera en la que Dante la mira hace que me
den ganas de pegarle un puñetazo.
Sabe perfectamente lo que tuvimos y
parece que se aprovecha de eso para
enfadarme.
- Franchesca no me
esperaba que estuvieras
ahí.me ha pillado de sorpresa, teniendo
en cuanto lo que pasó ¿que te esperabas?
-¿Pasó algo? Creía que sólo era la hija de una amiga de tu
madre.- desde luego sigue siendo la misma cabezota y testaruda de siempre.
Puse los ojos en blanco y me acerqué hasta ponerme a su
lado.
- ¿Franchesca que
querías que dijera delante de Diana?- su cercanía hizo que un agradable y
reconfortable calor me inundara.
La brisa movió su pelo suavemente y pude ver su cara que
reflejaba mil emociones que estaba intentando controlar.
Su móvil siguió sonando y pude intuir que sería su novio,
que antes mencionó.
Una punzada directa al estómago, imaginarmela con alguien
más era una sensación agobiante que me estaba oprimiendo.
Aunque no era justo sentirme así, yo estoy con Diana, ella
tiene todo el derecho a salir con quién quiera, pero aún así esa sensación
permaneció ahí.
-¿No lo coges?
-Luego le llamo, ahora no es buen
momento.
El silencio volvió.
- ¿Cómo se llama?- solté al instante,
mierda no quiero saber nada de él pero el subconsciente me
falló
Me miró confusa y su mirada me
derritió
-Mark
No pude evitar una carcajada
-Desde luego sigues siendo igual de
egocéntrico,aunque no entiendo por que quieres saber cosas
de mi novio.
-Simple curiosidad- respondí rápidamente
-¿Tú no quieres saber nada de Diana-
contraataqué
-No- su cara reflejóuna mueca de disgusto- la verdad es que
no me interesa su vida y vuestra relación lo más mínimo.
-¿Es celos lo que noto? - bromee mientras por dentro la idea
de que siguiera sintiendo algo por mí me encendió
-¿Te tengo que recordar que tengo novio?.- siguió borde, la
realidad me dió un baño de agus fría.- ¡Ignacio no todo gira entorno a ti! ¡Y
no estoy celosa, haz con tu vida lo que te de
la real gana!- me acerqué más a ella y la
miré a los ojos. Se mordió el labio y se
tranquilizó.
-Siento lo de Dante- quise cambiar de
tema
-A mi me cae bien- ¿me está jodiendo?
Lo hace enfadarme se que lo hace por eso o eso quiero
pensar.
-Se que no lo dices enserio y solo es una
manera de intentar fastidiarme
-Te lo digo enserio, además se parece de
carácter mucho a ti.
Mientras me hablaba he tenido un deja vu a tus primeros días
de instituto.
- No vayas mucho con él, te puede acabar haciendo daño si te
acercas en exceso.
- No creo que me pueda hacer más daño del que tu me hiciste-
¿De el que yo la hice? Tardé años en volver a ser el mismo que antes de que me
dejara, los primeros meses no salí de casa, deprimido y sumido en un pozo en el
que no veía la luz.Resoplé
-Sabía que ibas a sacar el tema
-Eres idiota Justim- hizo ademán de volver dentro pero en un
impulso cogí su mano y el contacto reactivo más sentimientos dentro de mí que
comenzaron a estallar como fuegos artificiales
-Escuchame no quiero que nos enfademos, a partir de ahora
vamos a tener que trabajar y pasar mucho tiempo juntos así que lo mejor es que
hagamos las paces.
-Ignacio no somos dos niños de parvulario que se hayan
peleado por un trozo de bocadillo, tuvimos una relación, no funcionó y rompimos
no es motivo para...
Me mordí el labio con fuerza. ¿Tan fácil
fue para ella? Se quedó mirándome al
detalle durante unos segundos distraída
como intentado memorizar cada parte de mí
- No funcionó por que tu no quisiste, todo antes iba bien.
- ¿Quién es ahora el que saca el tema?
- ¡Es la verdad, todo iba bien Franchesca hasta que te entraron esas paranoias!
-¡Yo no fui la que se besó con otra chica!
¡No me intentes culpar a mí!
- ¡Sabes que yo no fui, fue ella, me quité
al instante!- parece que nunca lo va a
entender
-¡Muy bien, pues echame la culpa de todo si así te sientes
mejor!
Ignoré su comentario y al mirarla a los
ojos me tranquilicé. La tenía ahí delante de mi por fin y no
se me ocurre una cosa mejor que discutir con ella pero que ella pensara que la
fui infiel me duele, todo lo contrario yo jamás habría estado con otra por que
mientras salimos todas las chicas
desaparecieron y ninguna era como ella.
Con el pulgar y suavemente levanté su
cabeza para que me mirara a los ojos.
- Franchesca , yo nunca te fui infiel, te quería
mucho más de lo que piensas y que te
fueras me dolió más de lo que imaginas.
Se quedó quieta, alterada por mi toque
y sus mejillas de volvieron de un color
rojizo. Quería besarla con toda mi alma
y tenía mil voces en mi cabeza que me
gritaban que lo hiciera, que volviera a
probar sus exquisitos labios y lo único
que me contuvo fue el remordimiento al pensar en Diana.
Algo en ella la activó y se separó de mi.
- Ignacio- la voz de Diana nos interrumpió y más
remordimiento volvió a mí- dentro están preguntando por ti.
Asenti, necesitaba aclararme y hablar
con ella no ha sido la solución, solo ha
conseguido confundirme más
-Vaya, vaya hermanito, es una
preciosidad, una pena que la dejaras
escapar
-Dante no estoy de humor
para tus juegos- empecé a subir las escaleras para mi cuarto
-Creo que me quedaré aquí un tiempo,
esto está interesante-le ignoré subí y me
tiré en la cama
Trabajar con ella va a ser una tortura y
sobre todo tener que mantener a raya
todos mis antiguos sentimientos que
parecían empeñados en volver a salir.
[....]
-¿En que piensas?- Diana ya había llegado y entró lentamente
en la habitación
-En nada en especial
Se puso sobre mí y comenzó a besarme
mientras intentaba meter su mano
por dentro de la parte delantera de mi
pantalón pero yo la paré y quité su mano suavemente
-No me apetece, lo dejamos para otro día
-¿Es por lo de Franchesca ?
-No- mentira- simplemente estoy cansado- la di un corto beso
y fui a ducharme
Me estoy volviendo absolutamente loco.
No puedo parar de pensar en ella, mi
conciencia se encarga de recordarmela
cada cinco minutos haciendo que sea
imposible mi concentración en el trabajo.
De vez en cuando me permito mirarla
unos segundos desde mi despacho y son
pequeños momentos como cuando empieza a moverse de un lado a
otro nerviosa, se hace un moño con un lápiz o la cara que pone en la sala del
café al degustar su capuchino, todos esos momentos que conforman lo mejor de mi
día.
Hoy no había ido a la oficina por pasar
su día con Mark. Solo su nombre es un
puñetazo.
Puede que esta mañana haya sido un
poco idiota al ponerla en esa situación
pero esta vez han sido a mi a quien han
afectado los celos.
Pero pensar en que ella ha gemido mi
nombre con él es como un subidón
de adrenalina por mi cuerpo y a la



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia