Ya vería si, cuando le tocara probar su propia medicina, seguiría soltando discursos tan llenos de supuesta moral y rectitud.
Por ahora, no pensaba revelarles la verdadera cara de Valeria. Después de haber sido arrastrado por el lodo una y otra vez, encima tenía que soportar los regaños de esos idiotas.
Ya que eran hermanos, lo justo era que compartieran tanto las alegrías como las desgracias. Les dejaría experimentar en carne propia lo que se sentía ser apuñalado por la espalda.
Cuando llegara ese momento, él les devolvería todas y cada una de sus palabras de rectitud moral para que las escucharan bien claro.
¡Tsk!
—Mamá, Pablo, Isaac, estoy bien. Todo fue culpa mía por actuar impulsivamente, no tiene nada que ver con Mateo. ¡No lo culpen a él!
Valeria acababa de sufrir los regaños y la brusquedad de Mateo, y ahora mismo no se atrevía a provocarlo.
Si fuera en el pasado, ya habría empezado con sus lloriqueos y falsas lamentaciones, armando todo un teatro.
Pero esta vez estaba genuinamente asustada y necesitaba defender a Mateo.
Temía que, si esos dos tontos seguían atacándolo en su nombre, Mateo terminara odiándola y despreciándola aún más.
Y si eso pasaba, volver a ganarse la confianza y el control sobre él sería casi imposible.
—Ya ven, Vale te defiende tanto y tú ni siquiera pudiste protegerla.
Pablo sintió un nudo en el estómago. A pesar de haber llegado a esos extremos para protegerla, Vale seguía poniéndose del lado de Mateo.
Mateo blanqueó los ojos y maldijo en sus pensamientos: *¡Idiota! ¡Pedazo de imbécil!*
—Bueno, ya basta de discutir. Lo más importante ahora es que Vale está bien, si no, su padre se enterará y seguro me reclamará a mí.
Sara por fin intervino.
En ese instante, todo el resentimiento de Sara se esfumó, dejando solo una inmensa lástima por su hija.
Mateo pensaba que sus dos hermanos ya eran lo suficientemente estúpidos, pero ver a su propia madre siendo manipulada por Valeria le hizo fruncir el ceño con frustración.
¡No solo los hermanos, sino que sus padres también estaban bailando al son que tocaba esa mujer!
¿De verdad todos se habían dejado engañar por ella sola? ¿O había algo más oscuro detrás? ¿Acaso alguna organización la controlaba en secreto para hundir a la familia Moreno?
De lo contrario, con la mente y las artimañas que Valeria tenía, ¿cómo era posible que conociera a la perfección las debilidades de absolutamente todos los miembros de la familia?
¿No sería que había una conspiración mucho más grande en marcha?
Justo cuando Mateo sintió que finalmente veía la luz y estaba a punto de tirar de ese hilo, su celular comenzó a sonar de repente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada