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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 32

Valeria retrocedió tres pasos con el rostro pálido. Los comentarios explotaron de risa.

Al ver esta escena, los espectadores sintieron que por fin se hacía justicia.

Alba terminó de preparar el pescado.

En poco tiempo, se formó una larga fila frente a su puesto.

Alba no solo vendía el pescado entero, sino que también ofrecía el servicio de fileteado e incluso recomendaba diferentes preparaciones según las necesidades de los clientes.

—Señora, si tiene un bebé en casa, este robalo al vapor le quedará excelente.

—Señor, si le duele la espalda, a esta sopa de anguila le puede agregar mi mezcla especial de hierbas.

—Amiga, si vas a hacer pescado frito, te lo dejo listo en filetes para que al llegar a casa solo lo pongas en la sartén.

Los comentarios no paraban:

—¡Qué nivel de servicio tan increíble!

—¿Alba no ha pensado en abrir una pescadería? ¡Yo iría todos los días!

—Lo de Valeria me mata de risa, ni con guantes se atreve a tocar un pez.

—Sí, ya me di cuenta de cómo es Valeria en realidad. Dejo de ser su fan ahora mismo.

En efecto, el lado de Valeria era un desastre.

Estaba parada detrás del puesto, lo más lejos posible de las peceras. Cuando llegaba un cliente, se tapaba la nariz y le pedía que elegiera el pescado él mismo.

Sofía Morales estaba en el mismo equipo que Valeria. Frunció el ceño y no pudo evitar decirle:

—Valeria, ¿puedes ayudar a vender el pescado también?

Qué mala suerte tenía de haber quedado en el mismo grupo que ella.

Como Sofía la llamó por su nombre, Valeria no pudo evadirla.

Reprimiendo su asco, agarró a regañadientes un pez pequeño con dos dedos. Como resultado, el pez dio un coletazo y ¡zas!, le dio una bofetada en la cara.

—¡Ah! —gritó, arrojando el pescado por los aires.

El pez golpeó a una niña que pasaba por ahí, asustándola tanto que rompió a llorar.

Esta escena fue captada a la perfección por las cámaras, y los comentarios estallaron al instante:

—¡Qué falta de respeto!

—Si trata así a una niña, ya sabemos qué clase de persona es.

—Definitivamente, las comparaciones son odiosas.

—¡Me enamoré! ¡Ese contraste es brutal!

—¿Cómo es que nunca antes habíamos notado lo atractiva que es Alba?

Por otro lado, Raquel, la representante de Valeria, estaba desesperada.

Miraba la transmisión en vivo viendo el desastre de Valeria, y le temblaban los dedos de la rabia.

—¡Qué estúpida! ¡Con la de recursos que la empresa ha invertido para llevarla a la cima!

Aunque era la empresa de su propia familia, dolía en el alma gastar tanto dinero en criar a alguien así.

Al final, como era de esperar, el equipo de Alba logró las mayores ventas y obtuvo el derecho de elegir primero los ingredientes para la cena.

Los ingredientes de ese día eran los mejores que habían visto, tenían mero, cangrejos y langostinos.

Con Alba a cargo de la cocina, pronto se sirvió un festín de mariscos.

Alba no fue rencorosa y compartió con todos.

Valeria, con la boca llena, finalmente se quedó callada.

Aún quedaba una última prueba antes de que terminara el reality show.

Se rumoreaba que el nivel de dificultad iba a aumentar drásticamente. ¿Lograrían terminarla con éxito?

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