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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 659

Doña Matilde era una mujer muy orgullosa.

A menos que su nuera o su nieto le rogaran que comiera de sus platos, ella jamás se rebajaría a tomar una porción por iniciativa propia.

—Doña Matilde, ¿qué le pasa? ¿Ya terminó de comer?

—Algo así, vine sin almorzar.

—Entonces, ¿por qué no está comiendo? ¿No le gustan los platillos?

Al ver que la anciana casi no había tocado sus cubiertos, Susana empezó a sospechar que en realidad ya había comido en su casa antes de venir.

Después de todo, siempre solía almorzar muy temprano.

Ay, ¿por qué le costaba tanto ser directa? Si no tenía hambre o no le gustaba, solo tenía que decirlo y ya.

Siempre esperando que los demás le leyeran la mente, ¡qué agotador!

—No es eso. Es que comer siempre platillos tan pesados y elaborados ya me tiene cansada. Quería probar algo distinto.

Tras decir esto, la anciana miró de reojo los platos que estaban frente a Alba; toda la comida preparada por su nieto.

¡Eso era lo que quería comer!

¡Pero de ninguna manera lo iba a pedir en voz alta!

—¡Ah, ya entiendo! ¡Claro que sí! —Susana comprendió de inmediato.

Al ver su reacción, la anciana pensó que por fin había captado el mensaje. Su corazón dio un salto de alegría y su rostro se llenó de expectación.

Pero quién diría que...

—A su edad, lo mejor es comer algo ligero. Le pediré al mayordomo que le traiga platos más suaves.

Y, dicho eso, se preparó para llamar al mayordomo.

Doña Matilde se quedó helada.

¿Qué mosca le había picado a esta mujer tan lenta de entendimiento? ¿En qué momento dijo que quería comida ligera?

¿Acaso sus miradas no habían sido lo suficientemente claras?

¡Quería comer lo que había preparado su nieto!

¡La comida de su nieto!

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