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Firmé el divorcio… y él no me soltó romance Capítulo 2

Dicho esto, miró hacia la figura que estaba en el patio.

—Fidela te ha esperado cinco años. Se nota que su amor es profundo.

Higinio, sin embargo, no parecía darle mucha importancia a los asuntos del corazón. Miró a su nieto con una expresión cargada de intención.

—Si de verdad quieres aspirar a esa posición, una alianza matrimonial con la familia Vallejo no sería una mala idea.

Rocco vio el nombre «Noa» escrito en el papel y una sonrisa despectiva se dibujó en sus labios.

Cuando pasó a su lado, ella incluso había acelerado el movimiento para firmar.

«¿Así de rápido quiere sacudirse mi apellido?»

Mientras Noa caminaba por la arbolada avenida que descendía de la colina, un Maybach negro con un pequeño banderín oficial pasó a su lado como una ráfaga de viento, dejándola momentáneamente aturdida.

Cuando recuperó la compostura, el carro ya había desaparecido sin dejar rastro.

Era el carro de Rocco.

Recordó otra vez, cuando también caminaba por la calle y él detuvo lentamente el carro a su lado, con el rostro lleno de ternura.

Ahora, ni siquiera se detendría, y mucho menos le dedicaría una segunda mirada.

Aunque ya había aceptado que él no la amaba, Noa sintió una punzada de dolor en el pecho.

Para cuando Noa llegó en taxi al club, ya había anochecido.

Celina la recibió en la entrada en cuanto la vio.

—¿Por qué tardaste tanto?

—Es difícil conseguir taxi por allá —explicó Noa.

Celina hizo una mueca.

—¿Resolviste todo?

Noa respiró hondo.

—Ya firmé. Supongo que todo se arreglará pronto.

Celina la tomó de la mano y la hizo dar una vuelta.

—Para celebrar tu regreso a la soltería, ¡esta noche no volvemos hasta caer rendidas!

Noa la miró.

—Celina, gracias.

En un lugar desconocido, cada día había sido una tortura de anhelo y dolor. Noa había perdido la cuenta de las noches que se había despertado llorando. Si no hubiera sido por Celina, jamás habría soportado esos dos años.

Celina sacó un pañuelo para secarle las lágrimas.

—Para mí, hagas lo que hagas, siempre tendrás la razón. ¡Incluso si contratas a diez modelos por una noche, no te juzgaría! Solo te pido que me compartas algunos.

Capítulo 2 1

Capítulo 2 2

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