Cuando Silvana regresó a casa, entró respirando agitadamente y, sin poder controlarse, agarró un jarrón cercano y lo estrelló contra el suelo.
Esa sensación de humillación hizo que sus ojos se enrojecieran.
¡Estaba temblando de rabia!
Todavía no habían averiguado por qué Vera había logrado convertirse en Profesora Asociada. ¡Y ahora, ese inmenso honor estaba siendo utilizado para pisotearla por completo, dejándola sin aliento!
¡Como resultado, la actitud de la familia Zambrano también había cambiado!
Hace poco, Doña Isabel se había suavizado con ella.
Pero ahora Vera era tan deslumbrante que se había convertido en una celebridad dentro del círculo.
Muchas personas de la alta sociedad visitaban a los Zambrano para sondear y mostrar buena voluntad.
¡Y ahora Doña Isabel quería celebrar el éxito de Vera organizando un gran banquete!
Eso equivalía a atarse aún más a Vera.
¡Y a alimentar aún más su arrogancia!
¿Qué pasaría con ella, entonces?
—¿Qué sucede? —preguntó Beatriz saliendo de su habitación.
Silvana, con los ojos llorosos, dijo: —¡Vera... me ha cerrado todas las puertas!
Especialmente en este momento crítico.
No sabía exactamente cuándo saldría Claudio Zambrano, y ni siquiera había logrado asegurar su posición dentro de la familia Zambrano.
Le explicó lo sucedido con Vera en esos últimos dos días y la fama que había adquirido.
El rostro de Beatriz cambió drásticamente: —¿Quién diablos está impulsando a Vera? ¿Acaso no es solo alguien que viene de Urgencias? No da para mucho más. El nuevo medicamento tiene su firma, pero cualquiera que sepa un poco se da cuenta de que eso fue una compensación de Héxilo Digital por ti. Aparte de eso, ¿qué más sabe hacer?
Silvana cerró los ojos con fuerza: —¡No lo sé! ¡Vera no ha dejado ni una sola pista!
¡Lo había hecho a propósito!
¡No dijo nada a propósito para dejarla en ridículo durante la entrevista y lograr que la rechazaran!
Y ahora había recuperado el favor de los Zambrano...
Si las cosas seguían así, sería muy perjudicial para ella.
Beatriz endureció su expresión: —Tenemos que buscar la forma de estar por encima de ella; esto es demasiado pasivo. No te preocupes, yo te ayudaré a buscar una solución.
—
Durante esos dos días, Vera estuvo tan ocupada que no tuvo ni un segundo de descanso.
Adriano soltó una ligera carcajada: —Eso no importa. Siempre hay que seguir los protocolos. Solo quería decirte que ya fijé mi vuelo de regreso, llegaré este fin de semana.
Vera miró la fecha.
Y se llenó de alegría: —Te estaré esperando.
La idea de poder ir con el acta de divorcio a cambiar los papeles de Lina la llenaba de endorfinas, su rostro irradiaba una enorme sonrisa.
Al escuchar su voz alegre, Adriano casi pudo imaginarse la expresión de su rostro.
—Se celebrará a lo grande la inauguración del proyecto turístico de la familia Herrera. Si no te importa, ese día podríamos hacer una fiesta para festejar lo tuyo, y también celebrar que por fin te convertirás oficialmente en la madre de Lina.
Vera se quedó pensando un momento.
Recordó la insistencia de Doña Isabel en querer hacerle una fiesta.
En lugar de dejar que los Zambrano se involucraran y la ataran nuevamente.
Era mejor dejárselo a Adriano.
De esa manera, rompería lazos formalmente con la familia Zambrano.
—Si no te causa molestias, me parece bien. Te lo agradecería mucho —cedió Vera.
—En realidad la familia Herrera sale ganando, servirá para darle un buen augurio a la inauguración del resort. Yo salgo ganando —explicó Adriano claramente, sin andar con rodeos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano
¿Cuándo se publicaran más capítulos?...
Porque no hay más capítulos...
Que lastina que no esta gratis para poder leerlo😭😭...