Entrar Via

Guardián de Siete Bellezas Hermanas romance Capítulo 62

—Además, esta mujer me reprochó mi incompetencia, diciendo que, en cambio, el tal Luna salvó la vida de su hija. ¿No está insinuando que mis conocimientos médicos, formados bajo la tutela del famoso doctor Darío Rodríguez, son inferiores a los de un joven de apenas veinte años? ¿Pueden creerlo? Entonces, ¿quiénes más podrían ser, si no actrices?

Leonel dejó escapar un bramido antes de asumir una mirada de absoluta angustia mientras continuaba:

—Puede que no me importen los rumores que empañan mi reputación. Después de todo, nunca le he dado mucha importancia a la fama. Pero, lo que de verdad me rompe el corazón es ver a una niña tan joven manipulada por esta gente malintencionada. ¿No les remuerde la conciencia?

Sus palabras resonaron con una furia justa, cautivando a la multitud y encendiendo su ira colectiva.

De repente, empezaron a llover insultos en todas direcciones, no solo hacia Camila y Emir, sino también hacia la mujer que había acusado a Leonel de ser un médico incompetente.

—¡Una vil mujer en verdad, incluso explotando a su propia hija! ¿Cuánto le pagó Clínica Albaricoque?

—No estás capacitada para ser madre.

—¡Todos los de Clínica Albaricoque, que perezcan!

La mujer no había previsto semejante ataque de palabras tan solo por defender lo que era justo. Se sintió por completo abatida.

Antes había sido una leal partidaria de Leonel, pero desde que diagnosticó mal la enfermedad de su hija, había perdido toda la fe en el hombre.

Pero no fue, sino hasta hoy, cuando la mujer se dio cuenta de lo despreciable que era Leonel. No solo sus habilidades médicas eran cuestionables, sino que también carecía de integridad moral básica.

«¿Cómo puede ser médico una persona así?».

La mujer, incapaz de defenderse, solo pudo tapar los oídos de su hija para protegerla del lenguaje soez.

Mientras tanto, el fuego en los ojos de Emir seguía ardiendo. La escena que tenía delante le resultaba demasiado familiar.

Entonces, en el Grupo Cordelia, otro público despistado se dejó llevar por unas palabras manipuladoras y le lanzó improperios y calumnias.

«¿Es tan fácil engañar a los ciudadanos de Cananea?».

Una oleada de desesperación invadió a Emir al pensar en los valientes soldados que defendían las fronteras, arriesgando sus vidas contra enemigos externos, solo para verse indefensos ante el ataque verbal de esta gente ignorante.

«¡Qué trágico!».

La reunión de estas destacadas personalidades del campo de la medicina iba a ser un extraordinario espectáculo médico que, sin duda, causaría sensación en Distrito de Jade.

La llegada de la siguiente figura notable provocó un alboroto sin precedentes entre la multitud.

Era el jefe del Departamento de Salud de Distrito de Jade, Samuel Yáñez.

Avanzaba con paso seguro y una sonrisa radiante. Era como si cada uno de sus actos declarara que su compañero de estudios había abierto esta clínica de medicina tradicional y que, sin duda, era digno de confianza, animando a todo el mundo a acudir aquí para sus necesidades sanitarias.

Uno solo puede imaginarse el fervor que recorría los corazones de la gente entre la multitud.

No cabía duda del poder del médico más famoso del país y del círculo social en extremo bien conectado de Leonel.

En marcado contraste, Clínica Albaricoque, al otro lado de la calle, parecía insignificante.

A Camila se le iba el color de la cara. Cada vez que llegaba un nuevo VIP, su corazón latía con violencia. Había previsto que Leonel intentaría hacerle sombra ese día. Pero, no esperaba hasta qué punto llegaría, sin ofrecerle ni siquiera una mínima posibilidad de supervivencia.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Guardián de Siete Bellezas Hermanas