—¿Es esto suficiente para hacerte admitir la derrota? —preguntó Emir con furia.
Para su sorpresa, Leonel se mostró muy inflexible, negando con obstinación con la cabeza, a pesar de que se la habían abierto.
Sabía que su vida se arruinaría si admitía su derrota aquel día.
—Bien. Ya que tienes un deseo de muerte, lo haré realidad.
Los ojos de Emir brillaron con hostilidad. De repente, sacó docenas de agujas y las insertó en los puntos de acupuntura de Leonel con una técnica en extremo extraña.
Las caras de asombro de los alumnos de Darío se pintaron de inmediato.
«¿Por qué la técnica resulta tan inusual y familiar al mismo tiempo?».
De repente, un escalofrío recorrió la espalda de todos.
—¿Esta es la versión invertida de la Aguja del Noveno Renacer?
En efecto, la técnica que Emir aplicó era la versión invertida de la Aguja del Noveno Renacer.
La antigua técnica podría desencadenar la restauración de la energía vital y la Cruz del Alma. Mientras que la versión original podía salvar vidas, la versión invertida podía desatar la Cruz del Alma. Cada aguja insertada en el cuerpo utilizando esta última técnica era una tortura completa.
Una vez introducidas doce agujas en el cuerpo de la víctima, su alma quedaba destruida.
Emir presionó a Leonel con una mano y con la otra introdujo con rapidez las agujas en su cuerpo. Pronto, iba por la décima aguja.
El cuerpo de Leonel se retorcía con furia en ese momento. El dolor que sentía no solo provenía de su cuerpo, sino también de su alma. Sentía como si cada aguja afilada se insertara en su materia cerebral.
El público estaba atónito.
Hubo dos cosas que contribuyeron a su conmoción. En primer lugar, la crueldad de Emir. En segundo lugar, el hecho de que la Aguja del Noveno Renacer utilizara diez agujas.
«¿Podría estar equivocada la técnica que hemos aprendido durante las últimas décadas?».
Darío podría responder a su pregunta, pero el anciano no estaba de humor para hacerlo. De hecho, su rostro se había enrojecido de excitación. Valoraba los conocimientos médicos más que la vida misma.
Ni en sus mejores sueños pensó que llegaría a presenciar la técnica completa de la Aguja del Noveno Renacer en sus años crepusculares. Aunque Emir no aceptara a Darío como alumno, éste se daría por satisfecho con tal de poder verlo ejecutar la técnica completa.
Darío estaba impaciente por verlo.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Guardián de Siete Bellezas Hermanas