Entrar Via

Guardián de Siete Bellezas Hermanas romance Capítulo 77

Ante él estaba uno de los objetivos que había intentado asesinar. Era el chico que vivía de Cordelia, Emir.

—¿Cómo es posible? ¿Eres un humano o un fantasma?

Gabriel abrió los ojos con incredulidad, incapaz de aceptar lo que estaba viendo.

—Al principio quise perdonarte la vida, pero te negaste a dejarme ir. Como sigues provocándome, supongo que estás cansado de vivir.

La voz de Emir era fría mientras agarraba la cabeza de Gabriel y lo mataba.

Gabriel pereció antes incluso de tener la oportunidad de gritar.

Al poco rato, algunos empleados del hotel se apresuraron a entrar. Ya no quedaba ni rastro de Gabriel, solo cristales rotos y cenizas.

«¿Qué ha pasado con exactitud?».

Todo el mundo estaba conmocionado.

De vuelta en Finca Frondosa, Yelena caminaba en círculos con ansias.

Ya había comprobado cómo estaban Cordelia y Camila. Estaban durmiendo bastante en sus habitaciones sin ningún peligro. Pero no había nadie en la habitación de Emir.

Tampoco había signos de lucha, ya que la habitación estaba ordenada y limpia.

Yelena estaba a punto de salir de casa para buscarlo, cuando escuchó una voz suave al otro lado de la ventana.

—¿Estabas preocupada por mí, Lena?

—Emi…

Yelena saltó por la ventana y abrazó con fuerza a Emir.

Al día siguiente, los rayos de sol de la mañana inundaron la habitación.

Cuando Cordelia se despertó y se dio cuenta de que Yelena no estaba en su habitación, supuso que ésta se había ido a trabajar y fue a lavarse.

Cuando volvió a la sala, vio a Yelena saliendo de manera sigilosa de la habitación de Emir. Se quedó paralizada.

—He, he. Delia, estás despierta.

—¡Ah! Yelena, ¿qué estabas haciendo con Emir?

Cordelia chilló de incredulidad. Había sido tan vigilante y estricta, pero aun así ocurría lo peor.

—¿Qué pasa? Delia, ¿por qué gritas tan temprano? No es propio de ti.

Emir asintió.

—Sí. ¿Por qué?

Camila preguntó:

—Emir, ¿pasó algo entre Lena y tú?

La pregunta sorprendió a Emir.

«Así que esto es lo que les preocupa».

—No se preocupen. Nunca haría nada a sus espaldas con Lena.

Anoche, Yelena estaba empapada en sudor tras su intensa pelea con Parca Blanca, así que decidió darse una ducha.

Cuando regresó a su habitación, se sintió obligada a explicar a Emir su identidad como asesina. Por lo tanto, entró en su habitación, pero éste le dijo que no necesitaba explicarle nada. Hiciera lo que hiciera, él siempre la apoyaría, pues la consideraba su hermana.

Yelena se sintió bastante conmovida.

Después de platicar un rato, sintieron sueño y acabaron durmiendo en la habitación de Emir. En verdad no habían hecho nada.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Guardián de Siete Bellezas Hermanas