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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 311

Cira vio a Marciano entrar en el salón de enfrente, mostrando claramente que no tenía intención de hablar con ellas, y por supuesto, eso no le sentó bien. Entonces exclamó: "Papá, aquí es donde mi hermana organizó la cena de celebración, ¿a dónde vas?".

Mientras que Petrona la miraba con ojos suplicantes diciendo: "Amor, creo que te equivocaste de lugar".

Marciano no les respondió y siguió su camino hacia el interior del salón. Irmina, sin prisa, se quedó en la entrada, las miró y habló en voz baja: "¿Por qué no vas con ellas? Me temo que esta cena no será nada tranquila para mí. Ya llamaré a mi tía para decirle que no hace falta que venga".

Sin pensarlo, Marciano contestó: "No es necesario, me quedo aquí. Tu tía y los demás llegarán pronto".

Irmina mostró sorpresa y fingió resignación: "Hace mucho que nuestra familia no se sienta junta a disfrutar de una comida. No deberíamos dejar que gente ajena nos arruine el momento", y tras decir eso, entró en el salón.

Las palabras de Irmina hirieron a Cira, quien, incapaz de ocultar su furia, gritó sin importarle la imagen que daba: "Irmina, ¿a qué te refieres? ¿Quiénes son los ajenos? Mis padres están casados legalmente, soy su hija legítima, la verdadera hija de la familia Monroy. ¡La única ajena aquí eres tú! ¿Por qué no te mueres tú y tu madre y nos dejas en paz?".

Al oírla, Irmina se detuvo bruscamente, se giró con una mirada penetrante y se acercó. Cira, intimidada por esa mirada asesina, trató de no mostrarse débil y la enfrentó con desafío.

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