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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 774

Camila, al ver que Irmina no respondía después de un buen rato, volvió a escribirle.

"Irmina, sé que no te pasó nada."

Al leer ese mensaje, el gesto de Irmina se volvió sombrío.

En vez de contestar a Camila, le marcó a Clarisa.

Clarisa estaba justo en medio de resolver unos líos con el Grupo Monroy, pero al escuchar lo que Irmina le contaba por teléfono, dejó todo lo que tenía entre manos.

"¿Camila ya se enteró?"

En su voz se notaba la sorpresa.

Pero enseguida pensó que Camila probablemente se había dado cuenta solo por cómo se había estado comportando últimamente. Clarisa respiró hondo, y con seriedad dijo:

"Seguro solo está tanteando, no le contestes."

Irmina asintió del otro lado.

Pasó un momento y Clarisa agregó:

"Cuando salga del trabajo y llegue a la casa, yo misma le voy a responder."

Irmina le dijo: "Listo, gracias por todo este tiempo."

Clarisa soltó una risita sarcástica.

"A mí no me agradezcas de palabra. Cuando salgas de todo este rollo, mínimo me compras un bolso de lujo, de esos que valen un dineral."

Irmina aceptó de una vez.

Por la tarde,

Estalló la noticia de que el Grupo Fuentes tenía problemas financieros.

A Eloy se lo llevaron para interrogarlo.

En el Grupo Fuentes, se sentía el ambiente pesado y de miedo.

Todos sabían que probablemente la empresa iba a cambiar de dueño otra vez.

El problema era que Samuel seguía en la cárcel y Gustavo ya estaba muy mayor, así que nadie tenía claro quién se quedaría con el Grupo Fuentes.

O si, de plano, la empresa terminaría desapareciendo.

No dejaba de revisar en su celular los videos de las cámaras de seguridad.

En su oficina había instalado una cámara oculta, de la que casi nadie en la oficina del presidente sabía.

Elián estaba seguro de que las cuentas de la empresa estaban en orden.

Si había algún problema, era porque alguien había fabricado pruebas falsas.

Y sí, revisando los videos, vio a su secretaria, Lola, entrando a su oficina y metiendo un fajo de papeles en uno de sus cajones.

Elián entrecerró los ojos.

Lola acababa de guardar esos documentos cuando llegó otra persona a "recoger evidencias".

Elián, desde la pantalla, observaba los movimientos de Lola con total frialdad.

Él había pensado que, si alguien se atrevía a eso, sería alguien de más arriba. Nunca se imaginó que sería Lola.

Al fin y al cabo, Lola era alguien a quien él había apoyado personalmente, y hasta la había traído de Grupo SolNube a Grupo Fuentes.

Siempre creyó que la gente de Grupo SolNube era de toda su confianza, pero ahora veía que no era así.

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