Entrar Via

¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 831

Elián pensaba que Violeta no era del todo transparente y le preocupaba que se acercara a Andy con algún propósito oculto.

Irmina, al notar el ceño levemente fruncido de Elián, prefirió no contarle lo que sabía y respondió con voz tranquila:

—Quizá la profe Ávila solo no quiere debernos un favor.

—Además, ni siquiera tiene tanta confianza con nosotros, así que tampoco se le hace fácil pedirnos algo. Hasta se entiende.

Elián asintió y no insistió más. En cambio, se volteó hacia Irmina y le preguntó:

—¿Te llevo directo al curso o vienes conmigo a Grupo Fuentes?

Irmina sabía que Elián tenía una reunión en breve. Si iba con él, solo perdería el tiempo.

—Llévame primero al curso —dijo.

Elián alzó una ceja, con voz calma le preguntó:

—¿Tan temprano quieres llegar?

Irmina sonrió y contestó:

—Puedo sentarme un rato en la cafetería de abajo y aprovechar para llamar a Clarisa.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que hablaba con Clarisa; desde que ella se fue de Nebula, solo habían cruzado una llamada.

Elián, recordando lo ocupado que estaba últimamente en Grupo Fuentes, pensó que si entraba a la empresa después no podría salir para llevar a Irmina, así que decidió dejarla primero en el curso.

Cuando llegaron, Elián estacionó el carro.

Irmina abrió la puerta para bajar, pero en ese instante Elián le tomó la mano.

—¿Te vas así nomás?

Elián sonaba un poco molesto.

Irmina volvió a sentarse y, justo cuando iba a decir algo, Elián se inclinó y le dio un beso en la mejilla.

Él sabía que Irmina nunca daría el primer paso en algo así, así que solo le quedaba buscarlo por su cuenta.

—Puede ser —contestó Clarisa con un suspiro—. Como apenas vamos arrancando, todo me toca hacerlo a mí. Ya casi no puedo con el cansancio y no tengo a nadie que me ayude.

Irmina sonrió y le animó:

—No te me vayas a venir abajo. Yo estoy segura de que dentro de poco tu empresa va a ser famosa en todo el mundo.

No lo decía por compromiso; de verdad creía en el talento de Clarisa.

Clarisa tenía muchos contactos con mujeres de mucho dinero. Desde que trabajaba como representante de marcas de lujo en Asia, había conocido a muchísimas.

Irmina había visto algunos de los nuevos diseños de Clarisa, con ese toque de lujo y elegancia que tanto gustaba ahora. Seguro esas clientas iban a pelearse por conseguirlos.

Clarisa se rió y le contó:

—Mi meta es que en cinco años mi empresa sea la número uno de lujo en toda Asia y luego, en otros cinco, conquistar el mercado internacional.

—Voy a dedicarle todo mi tiempo y energía al trabajo, quiero triunfar en mi carrera. De amores y dramas, que se encargue otro.

Clarisa ya había borrado todos los contactos de Benigno. Para ella, eso estaba cerrado. Desde ahora, cada uno seguía su camino y no volverían a cruzarse.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor!