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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 895

No respondió a los mensajes de Lionel; simplemente salió de la conversación después de leerlos.

Lionel, que seguramente estaba pegado al teléfono, vio el "visto" y la llamó de inmediato.

Camila miró el número conocido en la pantalla. Su dedo se detuvo sobre el botón de rechazar durante unos segundos, pero al final, deslizó para contestar.

Se llevó el teléfono a la oreja.

Lionel no habló de inmediato. En su lugar, preguntó:

—¿Eres Urbano o Camila?

Al oír esa voz familiar, Camila respondió con calma:

—Soy Camila.

Su voz era suave, distante, sin ninguna emoción.

Al reconocerla, Lionel se quedó en silencio.

Camila apretó el teléfono con fuerza y luego relajó la mano.

—Si no es nada urgente, voy a colgar. Tengo sueño.

—Estoy abajo, en tu edificio —se apresuró a decir Lionel—. No has vuelto. ¿Dónde estás? Voy a buscarte ahora mismo.

—No es necesario, tengo dónde quedarme —respondió Camila con frialdad—. No volveré por allá en un tiempo. Y si es para disculparte, ya recibí tus disculpas, pero no pienso perdonarte.

Lionel frunció el ceño.

—Sé que estás enojada conmigo, pero ¿cuánto tiempo llevas conociendo a Urbano? ¿Sabes cómo es él en realidad? En una familia como la de los Salcedo, si te pasa algo, si te hacen daño, ni siquiera mi padre podrá defenderte.

—Camila, tú…

—Claro que sé que mi estatus no está a la altura de Urbano —lo interrumpió Camila—. Pero a él no le importa, y la señora Salcedo es muy buena conmigo. Él me acepta tal como soy, con toda mi maldad. Siendo así de mala, ¿qué daño podrían hacerme en la familia Salcedo?

De niña, cuando hacía que otros molestaran a Clarisa, siempre lograba salir indemne.

Era astuta y sabía medir sus acciones, por eso, a pesar de haberle hecho la vida imposible a Clarisa durante años, Rufo nunca pudo intervenir para reprenderla.

Porque todo lo que Camila hacía encajaba perfectamente en la categoría de "pelea de hermanas", sin llegar a ser un escándalo que manchara el nombre de la familia Azul.

—Camila, tenemos que hablar en persona.

—No quiero que, por estar enojada conmigo, te vuelvas a poner en una situación vulnerable. Además, ¿no te prometí que estaría contigo?

Al oír a Lionel hablar de "estar juntos", Camila se frotó las sienes, sintiéndose irritada.

—Lionel, incluso si no hubieras aceptado estar conmigo, yo habría roto mi compromiso con Benigno. Quizás cuando te lo propuse, solo quería ver hasta dónde eras capaz de sacrificarte por Clarisa.

—Ahora ya tengo la respuesta. Así que haz de cuenta que nunca dije nada. Ahora tengo a Urbano, no voy a buscar a Benigno y mucho menos voy a meterme en las decisiones de Clarisa.

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