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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 958

La señora Duarte observó a Fabiana, pero frente a Clarisa no mostró una hostilidad demasiado evidente.

Se levantó del sofá y le dijo a Clarisa en voz baja:

—Voy a buscar a Benigno para que coma contigo.

Clarisa asintió. —De acuerdo.

Al pasar junto a Fabiana, la señora Duarte le dedicó una mirada de desdén antes de dirigirse a la oficina de Benigno.

En la oficina solo quedaron Clarisa y Fabiana.

Fabiana respiró hondo, apretando los puños a sus costados.

—Clarisa, soy tu madre. No deberías tratarme con esta actitud. Al menos, todo lo que hago ahora es por tu bien, para intentar compensar el tiempo que perdimos.

—Sé que estás resentida conmigo, pero...

Clarisa, con una expresión impasible, interrumpió el largo discurso de Fabiana.

—No estoy resentida. Hay algo que dijiste que es muy cierto: primero eres tú misma, y luego eres madre. En aquel entonces, decidiste abandonarme para irte con otros hombres, y esa fue tu elección.

—Pero que yo no pueda perdonarte, también es mi elección. Deberíamos respetar nuestras decisiones mutuamente.

El rostro de Fabiana se ensombreció. Tras un largo silencio, dijo con voz queda:

—Clarisa, ya sé que me equivoqué. Me enteré de que tu padre y Faviola Ruiz se están divorciando, por eso vine corriendo desde el país L. Quiero enmendar mis errores del pasado.

—Quiero darte una familia completa. Quiero volver con tu padre, yo...

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