Esas palabras de admiración cayeron como un balde de agua fría sobre Sabrina. Su sonrisa se congeló de inmediato.
—¿Cuál código brillante? ¡Ese es el código de la trampa! —exclamó, presa del pánico—. ¿De qué están hablando?
El hombre a cargo, el director técnico de la competencia y un profesor de edad avanzada conocido internacionalmente por ser sumamente estricto y conservador, temblaba de la emoción. Miraba las líneas de datos en la pantalla como si hubiera descubierto un tesoro invaluable.
Ninguno de los expertos le prestó la más mínima atención a Sabrina. Todos devoraban el código con la mirada.
Y luego, como si se hubieran puesto de acuerdo, todos giraron al mismo tiempo para ver a Kiara, quien continuaba sentada con una expresión de total desinterés.
Las miradas de esos hombres brillaban con devoción absoluta.
—¿S-señorita Kiara? —preguntó el viejo profesor con voz temblorosa, mirándola fijamente—. E-este código... ¿lo acaba de escribir usted?
Kiara levantó la mirada con lentitud, enarcando una ceja.
—¿Algún problema?
—¡Ningún problema! ¡Es absolutamente perfecto! —gritó el profesor, casi perdiendo la voz de la emoción.
El anciano gesticulaba exageradamente. Tomó el micrófono de la mesa del Equipo Esperanza y se dirigió a la audiencia.
—¡¿Qué?!
La más horrorizada y en negación total era Sabrina. Lanzó un grito estridente.
—¡Imposible! ¡¿Cómo va a ser legal?! ¡Es imposible que no haya usado un programa trampa! Si no violó las reglas, ¡¿por qué a nuestro equipo le restaron puntos?! Y ni siquiera respondió preguntas, ¡¿cómo pudo sumar tanto?! ¡Si eso no es trampa, entonces qué es!
El anciano profesor miró a Sabrina como si fuera la persona más ignorante del mundo. Luego señaló la pantalla de la computadora de Kiara.
—¡Eso no es trampa, es estrategia, es capacidad y es talento! —Su rostro enrojeció por la euforia y la admiración al hablar de la hazaña—. Lo que programó la señorita Kiara Ibarra no fue un simple virus. ¡Utilizó un algoritmo de intercepción de datos y saqueo de recursos de altísimo nivel! En términos simples: dentro de los límites del reglamento, creó una estación de tránsito en la red local. Todos los paquetes de datos con los puntos de las respuestas correctas de ustedes pasaron primero por su estación antes de llegar al servidor principal. Así que no solo interceptó y robó los puntos del Equipo Atrapasueños, ¡sino que usó el poder de procesamiento de sus computadoras para seguir acumulando puntos para el suyo propio!

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