Los demás concursantes no dejaban de maravillarse.
—¡Esto es demasiado extravagante!
—¡Qué envidia, pero lo acepto!
—¡No se podía esperar menos del prometido de Kiarita, es increíble!
—Solo puedo decir que están hechos el uno para el otro. Presumiendo su poder con esa naturalidad, son tal para cual.
—¡Que Kiarita y el señor Carrasco sean muy felices y formen una hermosa familia!
—¡Que Kiarita y el señor Carrasco sean muy felices!
—¡Que sean muy felices!
Un grupo de personas comenzó a bromear y a hacer alboroto.
Eran halagos y buenos deseos sin parar.
Una actitud completamente distinta a cuando discutían sobre el compromiso arreglado entre las familias Ibarra y Carrasco, y pensaban que el heredero de los Carrasco había venido a buscar a Pamela Ibarra.
Pero, entre tanta felicitación, el espíritu chismoso de la multitud era imposible de contener.
—Un momento —murmuró una chica en voz baja, con los ojos brillando de curiosidad—. ¿No era que la familia Carrasco tenía un compromiso arreglado con la familia Ibarra?
—Sí, y Pamela Ibarra, la supuesta prometida oficial, está ahí mismo parada.
—Entonces, ¿por qué el señor Carrasco ignora por completo a Pamela, su prometida de la infancia, y en su lugar se muestra tan cariñoso con Kiarita frente a todos?
Otra chica pareció darse cuenta de algo.
—Además, conociendo cómo es Pamela, si alguien le robara a su prometido, ya se habría puesto a hacerse la mosquita muerta y a armar un drama. ¿Por qué ahora no dice ni una palabra?
Al escuchar eso, el fuego del chisme se encendió por completo en todo el lugar.
Todas las miradas se clavaron de inmediato en Pamela Ibarra.
Los ojos de la gente iban y venían entre Pamela, Kiara y Joaquín.
El corazón de Pamela dio un vuelco y un sudor frío le recorrió la espalda.
*Esta gente... ¿cómo es que de repente se dieron cuenta de ese detalle?*
Si descubrían que ella ni siquiera era la verdadera hija de la familia Ibarra...
Pamela apretó los puños con fuerza, clavándose las uñas.
*¡No! ¡Absolutamente no! ¡No pueden enterarse de que me echaron de la familia Ibarra y que ya no soy una de ellos!*

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste