Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 1174

Dana clavó la mirada en la dirección por donde Kiara había desaparecido:

—Esa vieja ya está muerta. Si Kiara condujo desde tan lejos hasta aquí, ¿no significa que en el fondo aún nos tiene cariño?

—¡Sí, sí, exacto! —asintió Tristán rápidamente—. Conozco bien a esa muchacha. En el fondo tiene buen corazón. Si logramos ponerla de buenas, seguro que nos saca de este basurero.

Samuel apretó los puños con fuerza:

—Ya sufrimos suficiente. Seguro que ya se le pasó la rabia con todo este castigo.

Dana se secó las lágrimas con el dorso de la mano embarrada:

—Vayan a conseguir algo decente de comer. Yo misma le cocinaré sus platillos favoritos. Cuando era niña, siempre me hacía caso. Le hablaré con dulzura, ¡seguro que se ablanda!

Era su única salvación para salir de ese infierno.

Juraron en silencio que, aunque tuvieran que arrastrarse y ser unos cínicos sinvergüenzas, le endulzarían el oído a Kiara hasta que aceptara sacarlos de ese lugar que los había atormentado hasta la médula.

...

Detrás del pueblo se alzaba una montaña.

No era muy alta, pero sí sumamente árida.

Estaba infestada de maleza espinosa, tanto que apenas se podía distinguir el camino.

Por lo general, los habitantes del pueblo no se atrevían a subir por allí.

Kiara ascendió a paso constante hasta llegar a mitad de la ladera, donde se detuvo.

Allí descansaba una tumba.

No era grande, pero estaba inmaculada.

La maleza a su alrededor había sido cortada al ras y la lápida brillaba sin una sola mota de polvo.

Ella siempre había pagado a alguien en secreto para que se encargara del mantenimiento.

Los alrededores estaban limpios, sin rastro de pisadas de visitantes.

No había cenizas de ofrendas, ni flores, ni siquiera un miserable incienso quemado.

Era más que evidente.

Desde que los Zúñiga fueron exiliados al campo, no habían subido a visitarla ni un solo día.

A Kiara no le causó ninguna sorpresa.

Los Zúñiga solo veían por sus propios intereses; el prójimo nunca existió en sus retorcidas mentes.

Fijó su mirada en la inscripción de la lápida...

«Tumba de Julia Vargas».

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste