Kiara alzó una ceja.
La reconoció: Perla Téllez, diseñadora principal de la marca de joyería de lujo Queen.
Su socia y… alumna.
Perla se acercó rápido. En el salón ya había sentido el impacto de esa cara.
Pero ahora, con la luna y las luces cálidas alrededor, la belleza de la chica era de esas que hasta a otra mujer le movían el piso.
Sobre todo por esa frialdad elegante que traía encima: llamaba la atención sin esfuerzo.
Perla se consideraba alguien con mundo; llevaba años en el medio y había visto bellezas de todos lados.
Pero nada como esa chica.
Perla casi se quedó ida.
Hasta que Kiara alzó un poco la mirada, sonrió con una burla ligera e inclinó la cabeza. Luego levantó la mano blanca y la agitó frente a ella.
Perla reaccionó.
—Perdón…
Se había quedado viendo a una chica como tonta.
Perla guardó la mirada, sonrió y habló con cuidado.
—Señorita, disculpe que la moleste. Solo quería hacerle una pregunta.
Kiara:
¿Asustarse? ¿De qué?
—Como que trae la cara roja… —Perla intentó suavizar su presencia, contener ese aire intimidante, para no espantarla—. ¿Está bien?
Kiara:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste