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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 546

*

Al día siguiente.

Kiara abrió los ojos envuelta en una calidez como nunca.

Cuando terminó de despertarse bien…

Sintió una fuente de calor constante a su lado…

Parpadeó.

Lo primero que vio fue el pecho de un hombre: la camisa estaba abierta, como si se la hubieran jalado.

Y su cara estaba pegada ahí.

Su brazo rodeaba con fuerza la cintura delgada de él.

Y una pierna, bien descarada, estaba montada sobre la de él.

Kiara se quedó pasmada un segundo.

Por instinto, le apretó la cintura con la mano.

Se sentía… demasiado bien.

—Kiki, buenos días.

Desde arriba le cayó la voz de Joaquín, ronca y con una sonrisa.

Los dedos de Kiara se le quedaron tiesos y alzó la vista de golpe.

Se topó con unos ojos brillantes, divertidos.

La cara de Joaquín, fría y peligrosamente atractiva, se veía todavía más intensa de cerca.

En sus ojos, llenos de risa, se reflejaba la cara de ella.

Él alzó apenas la comisura de los labios y le habló cerca, con esa voz baja y floja:

—¿Y qué tal? ¿Te gustó cómo se siente?

Kiara se quedó sin palabras.

Fue como si le cayera el veinte de golpe.

—¡Tú… tú!

De inmediato se apoyó en él y se sentó, alejándose.

Al moverse, la cobija se le resbaló a Joaquín.

Debajo de la camisa abierta, se le marcaban claritos los abdominales, y esa línea en V… se le fue directo a los ojos a Kiara.

Sintió que el corazón le dio un golpe y se le aceleró.

—Yo no hice nada —dijo Joaquín, recargado a un lado, con el codo en la cama y la cabeza apoyada en la mano, como si estuviera posando, sin el menor pudor.

Pero su expresión era de una inocencia ofensiva.

—Yo estaba durmiendo bien a gusto y tú te me echaste encima. Kiki, me arruinaste la reputación…

Kiara se quedó con cara de: ¿qué?

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