Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 809

—Abuelo, abuela, me equivoqué, sé que me equivoqué...

Gateó rápidamente hasta los pies de Silvia y Marcos, y se aferró a las piernas de su abuela.

—No fue mi intención, yo... yo había tomado de más, los tragos me hicieron perder la cabeza.

—Últimamente me he sentido muy sola, mi hermana es tan perfecta y todos le prestan atención... yo solo quería que me miraran a mí...

—Tengo depresión, no puedo controlarme, no sé qué demonios se me metió en la cabeza... ¡me equivoqué, no lo volveré a hacer!

—Abuelos, tío Luis, tío Simón, se los suplico, no... no dejen que me arresten... Soy parte de la familia, Adriana ya está en la cárcel, no puedo ir yo también...

Lloraba a gritos, desgarrándose la garganta.

Era una escena patética.

Mientras no se la llevaran los guardaespaldas de la realeza, mientras pudiera seguir en la casa de los Quintana.

¿Qué importaba el orgullo?

¿Qué importaba la dignidad?

¡Ya nada de eso le interesaba!

Se aferró con fuerza a las piernas de Silvia, llorando como si se le acabara la vida.

Pero Marcos y Silvia la miraban con una frialdad absoluta, sin la menor pisca de compasión.

Al principio habían pensado que la niña solo era un poco superficial.

Al fin y al cabo, había crecido rodeada de lujos y consentimientos, y ahora tenía que compartir todo con su nueva hermana.

Era normal que le costara adaptarse.

Pero jamás imaginaron que su corazón pudiera ser tan perverso.

En plena fiesta de bienvenida de su propia hermana, frente a invitados de talla internacional, usar trucos tan sucios para inculpar a los amigos de Kiara.

Si los amigos de Kiara no hubieran podido demostrar su inocencia.

La reputación de Kiara habría quedado destrozada junto con la de ellos.

¡Con tal de humillar a Kiara, había pisoteado el nombre de la familia Quintana sin dudarlo!

¿Le enviarían todas las pruebas... a sus padres?

¡No!

¡De ninguna manera!

La última vez, con el incidente de la pista de carreras, había logrado inventar excusas para salvarse.

Pero esta vez...

¡No había forma de justificarse!

Y si juntaban los dos incidentes.

Aunque intentara mentir, la familia Ibarra jamás le creería...

Si se enteraban de todo lo que le había hecho a Kiara en Aquilinia.

La imagen de hija perfecta que le había costado veinte años construir... ¡quedaría arruinada para siempre!

Una familia de la alta sociedad como los Ibarra jamás aceptaría a una hija adoptiva con malos hábitos, ladrona y que conspiraba constantemente contra su verdadera hija.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste