El aula entera se quedó en silencio por un instante.
Tres segundos después, estalló en conmoción.
Todos miraban a Santiago como si hubiera perdido la cabeza.
Veían cómo el presidente de la clase élite —aquel chico que siempre llevaba gruesos lentes negros, que rara vez hablaba y que pasaba casi desapercibido— se había atrevido a dar un paso al frente.
Él era un estudiante becado por la familia Benítez, y siempre había acatado las órdenes de Sabrina como si fuera su sirviente.
Pero ahora, de repente, anunciaba que quería salir del primer equipo de los Atrapasueños.
¿Para unirse al equipo de Kiara?
¿Acaso se había vuelto completamente loco?
Había que recordar que Santiago era un estudiante patrocinado, prácticamente la mascota de Sabrina.
Su talento y habilidades en la informática lo situaban en lo más alto de su especialidad.
Por eso mismo, Sabrina lo había integrado directamente a su equipo principal.
Y no a los equipos secundarios que había creado solo para molestar a Kiara.
¡¿Y ahora resulta que Santiago quería abandonar el equipo de Sabrina?!
El propio Santiago también sentía que se había vuelto loco.
Él era el clásico ratón de biblioteca.
Había luchado muchísimo para salir de las montañas y lograr que todos vieran su talento y capacidad.
Siempre se había tragado su orgullo, viviendo sin dignidad bajo la sombra de Sabrina para poder sobrevivir.
Se consolaba pensando que solo tenía que aguantar este período.
Que todo mejoraría cuando se graduara de la universidad.
Pero...
¿Realmente mejoraría?
Él era un estudiante patrocinado. ¿Alguna vez podría librarse de las garras de la familia Benítez?
Durante los últimos dos días, Santiago no dejaba de pensar en la hoja de borradores que había recogido en la biblioteca y que pertenecía a Kiara.
El algoritmo en esa hoja era tan magistral que todavía le ponía la piel de gallina.
Hasta ese momento, con solo recordarlo, su corazón se llenaba de asombro.
Luego vinieron las clases del Profesor Pineda y la Profesora Moreno...
Quizás había reprimido sus emociones por demasiado tiempo.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste