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LA ASISTENTE DEL MAFIOSO romance Capítulo 43

Anastasia.

No pude apartar la vista de Sasha mientras se alejaba, su presencia había despertado algo en mí, una sensación de intriga y al mismo tiempo, de temor. No entendía cómo podía estar ella aquí, en esta inauguración, como invitada especial. El corazón me latía con fuerza y mi mente intentaba procesar toda esta nueva información.

Los últimos invitados llegaron por arte magia en lo que quedaba de tiempo, pero yo estaba demasiado intranquila, fría, y algo dispersa cuando escuché esa voz.

—A tiempo, mi amor… —alcé el rostro para observar a Alexey en un traje impecable, y demasiado hermoso para ser verdad.

El corazón me martillaba de forma condenatoria, y forcé una sonrisa para él. Sin embargo, sabía que era imposible que no se diera cuenta de mi descontento.

—Bienvenido… —su ceño se frunció un poco, pero ya se estaba anunciando la iniciación, y solo lo invité a que pasara para irme de corrida.

Hice todo mi esfuerzo por no observar como se daba cuenta de que Sasha estaba aquí, de hecho, invité a Irina a ponerse delante de mí, mientras en nuestra frente había un lazo que daba significado a la apertura, y alrededor estaba todas las sillas y mesas junto a los invitados.

La mayoría eran inversionistas, empleados del nuevo edificio, pero por algo en que me atacaban los nervios, yo solo podía ver a esa mujer sentada al lado de Damien, sonriendo como si estuviera muy satisfecha.

Había muchos flashes, y tomé una tijera junto a mi pequeña hermana para cortar simbólicamente el lazo que había en medio, sujeto por dos columnas improvisadas.

Los aplausos prosiguieron, pero luego una lona detrás de nosotros, mostró el nombre como se había bautizado legalmente la empresa, y aproveché en girar a Irina para que lo leyera.

—¡¿Qué?! —ella tapó su boca—. ¡Esto está de locos…! —me hizo reír, no podía negarlo—. Este edificio lleva mi nombre…

Fue inevitable que los demás no rieran, en ese preciso instante conecté con la mirada de Alexey que estaba en una de las mesas más importantes, y él me sonrió como si le valiera la presencia de Sasha.

Ambos sabíamos que él ya se había dado cuenta, así que le di un beso en la mejilla a Irina, y luego la puse a un lado.

Aunque Alexey estuviera presente, nadie debía saber que era el dinero detrás de todo esto, porque se suponía era una empresa en todas sus reglas.

—Me complace presentar a todos, a Irinius. Inc… —los aplausos llegaron, y los empleados se pusieron de pie, tenía un micrófono en la mano, mientras estas me sudaban sin cesar—. Como representante legal me siento muy orgullosa, dichosa, y sobre todo… con una responsabilidad enorme… pero el crédito siempre será a los trabajadores que sacarán adelante nuestros proyectos… gracias a ustedes…

Terminé mi discurso, pidiendo a todos los invitados que disfrutaran de algunos aperitivos, y vi cómo Irina se despegó de mi lado para ir corriendo en dirección de Alex, que la recibió enseguida, y la subió a su pierna señalándole y presentándoles a algunos inversionistas.

Recibí la mano de algunos hombres que se acercaron para dejar sus servicios, mientras Alexey me observaba desde lejos.

Desde este punto, todos podían hacer un recorrido interno al edificio, y los trabajadores podían ir a sus lugares.

—Anastasia Ivanova… a nueva CEO… —me giré para la sonrisa de Alexey frente a mí, y a Irina colgada de él como un mono.

—Una CEO interesante… —a pesar de que me temblaba el cuerpo, le demostré seguridad.

—Tenemos que hablar… pero antes, arreglaré un asunto con Damien…

Negué varias veces tomando su brazo y disimulando ante Irina.

—Déjalo… no quiero que lo indispongas… ella es para él…

—Tenemos un acuerdo, déjamelo a mí…

—Alex… —intenté presionar apretando su brazo—. Irina nos acompaña hoy —le sonreí, y él asintió.

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