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La Cenicienta Guerrera romance Capítulo 1028

Abril tenía una clara intención de colocar el objeto para luego acusar a otra persona de robo.

Además, el valor involucrado era considerable.

Este tipo de comportamiento era extremadamente grave.

Úrsula no solo podía exigir responsabilidad penal, sino también civil.

La responsabilidad penal significaba una sentencia de cárcel.

La responsabilidad civil implicaba una compensación económica y una disculpa pública.

Úrsula nunca había sido de las que ponen la otra mejilla, así que, naturalmente, no iba a dejar pasar a alguien que había intentado hacerle daño.

Si no hubiera instalado la cámara en la cortina de su cama, aunque el problema se habría podido resolver, habría sido mucho más complicado, ya que no tendría pruebas directas para demostrar su inocencia.

Al escuchar las palabras de Úrsula, la sonrisa de Abril se congeló en sus labios.

¿Qué?

¿Úrsula no la perdonaba?

¡Si hasta se había arrodillado ante ella!

¿Qué más quería?

Tampoco es que haya matado a nadie.

Y lo más importante, al final, el incidente no le causó ningún daño a Úrsula.

¿Por qué Úrsula no podía ser un poco más compasiva y perdonarla?

¿Por qué tenía que ser tan mala?

¡Quería destruirla!

Abril estaba furiosa por dentro, pero no lo demostró en su rostro. Siguió suplicando entre lágrimas:

—Señorita Solano, sé que usted siempre ha sido muy bondadosa y no le gusta meterse con gente común como nosotras. Por favor, déjelo pasar esta vez…

Antes de que pudiera terminar la frase, varias policías la arrastraron fuera del dormitorio.

Úrsula y sus otras compañeras, junto con Alan y el rector, también tuvieron que ir a la delegación para rendir declaración.

***

Dos horas después.

El grupo regresó a la Universidad de Villa Regia.

Úrsula, Minerva y Selena volvieron primero a su dormitorio.

Alan y el rector se dirigieron a la oficina.

—Señor Gómez, de verdad lo lamento. Lamento mucho que la señorita Solano haya tenido que pasar por este mal trago. No se preocupe, este asunto yo…

El rector no pudo terminar la frase, pues Alan lo interrumpió.

—Rector, sé que esto no es su culpa. La Universidad de Villa Regia es muy grande, y no puede estar al tanto del comportamiento de cada estudiante. Así que no tiene por qué culparse. Seguiré considerando la inversión, pero es indispensable que cambie a mi hermana y a sus otras dos compañeras a otro dormitorio.

Aunque Tatiana y Ximena no tuvieron una relación directa con el incidente, tampoco eran buenas personas.

Selena ya no soportaba a Tatiana.

Trata a la gente según le conviene.

Para quedar bien con Abril, les había puesto un sinfín de trabas a escondidas.

Con gente así, nunca sabías cuándo te iban a apuñalar por la espalda.

Minerva también apartó la mano de Ximena.

Así, Tatiana y Ximena solo pudieron ver cómo Úrsula y sus amigas se mudaban del dormitorio.

El nuevo dormitorio estaba a unos diez minutos a pie del antiguo.

Al abrir la puerta de la nueva habitación, Selena abrió los ojos como platos.

—¡Dios mío, si hasta tiene sala y recámara! ¡Esto es demasiado lujoso!

En el nuevo dormitorio todo era nuevo. En la sala había un sofá, una mesa de comedor, una alfombra, plantas e incluso una televisión enorme.

En la recámara solo había tres camas.

Incluso tenían una pequeña cocina.

Minerva dijo emocionada:

—¡Hay cocina! Ahora podremos cocinar sin tener que escondernos. Ahorraremos mucho dinero y comeremos más sano.

***

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