Al escuchar esto, Selena se sintió halagada.
—¿En serio, amor? ¿Te metiste a un curso solo para tomarme fotos?
—Claro que es verdad. —Orion asintió.
Selena se conmovió aún más y abrazó a Orion.
—Sabía que no me había equivocado de esposo.
Dicho esto, Selena sacó su celular para publicar en una plataforma de videos cortos las fotos que Orion acababa de tomarle.
Fue al abrir su cuenta cuando descubrió algo.
¡Úrsula y Minerva la habían dejado de seguir!
Selena frunció el ceño imperceptiblemente.
Era cierto.
Úrsula y Minerva nunca la habían considerado una amiga.
Si la hubieran considerado amiga, ¿por qué dejarían de seguir su cuenta?
Pero no importaba.
Ahora tenía unos suegros que la trataban como a una hija.
Y un esposo que la adoraba.
Al pensar en esto, Selena se sintió un poco mejor. Publicó las fotos que acababa de tomar con el siguiente texto: [El mejor esposo del mundo. Antes era un hombre cero romántico, pero estuvo dispuesto a intentar cosas nuevas por mí. Te amo, esposo.]
Esta muestra de amor era, por supuesto, para que Úrsula y Minerva la vieran.
Aunque ambas la habían dejado de seguir, en cuanto abrieran la aplicación, la plataforma les recomendaría su contenido como "personas que quizás conozcas".
Así que...
Úrsula y Minerva sin duda lo verían.
¡Ella quería que vieran lo feliz que era!
Después de publicar, los ojos de Selena se llenaron de risa. Ya se imaginaba las caras de Úrsula y Minerva al ver el video.
Seguro...
—Amor, cuando ibas a la universidad, aparte de Úrsula y Minerva, ¿tenías otras amigas cercanas?
—No. —Selena negó con la cabeza—. Antes solo me llevaba bien con ellas dos. ¡Quién iba a decir que resultarían ser esa clase de personas!
Orion fingió sorpresa.
—Entonces, ¿en la universidad solo tenías dos buenas amigas?
—Sí. —La mirada de Selena estaba llena de sarcasmo.
Ella había considerado sinceramente a Úrsula y a Minerva como amigas, pero ellas solo querían manipularla.
Orion suspiró.
—Amor, de verdad lo siento. Por mi culpa, rompiste con tus dos mejores amigas.
Al final de la frase, el rostro de Orion mostraba una profunda culpa.
—No pasa nada, ya es pasado —Selena le sonrió a Orion—. ¡El mundo no deja de girar sin Úrsula! ¡No es la gran cosa!
—Pero aun así me siento culpable. Amor, ¡cuanto más lo pienso, más siento que te he fallado! —Orion puso una expresión de sacrificio y sugirió—: ¿Qué te parece si buscan una oportunidad para reconciliarse? No puedes perder a dos amigas por mi culpa, ¡y menos a dos amigas que te han acompañado tanto tiempo!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Cenicienta Guerrera
Hola , me encanta la novela pero faltan los capitulo desde la 1156 a la 1180...